Las Monjitas, tres Jockey Club inolvidables y la ilusión del cuarto con Stay Tune

Marignac, Natan y Happy Happy Day construyeron una serie excepcional desde 2020; Tomás Fernández Llanos revivió aquellos éxitos, mientras la caballeriza se prepara para otra gran oportunidad

Por Diego H. Mitagstein
Las Monjitas ganó su primer Gran Premio Jockey Club (G1) sin público en las tribunas. El segundo llegó después de una espera frente al marcador. Y el tercero, cuando parecía que la victoria se escapaba, se resolvió con una reacción de enorme coraje. Marignac (Equal Stripes), Natan (Señor Candy) y Happy Happy Day (Hi Happy) hicieron de la segunda escala de la Triple Corona una carrera muy especial para la caballeriza, que este sábado buscará su cuarto trofeo desde 2020 con Stay Tune (Fortify), uno de los máximos candidatos.
Tres triunfos en cuatro ediciones, entre 2020 y 2023, explican la dimensión de aquella cosecha. Pero detrás de los resultados quedaron escenas que las estadísticas no cuentan. Tomás Fernández Llanos, manager del stud, las recuperó en ¡Cómo Lo Grité!, la sección de "La Revista", el programa que se emite semanalmente por el canal de streaming Global Media Turf que permite volver a las grandes carreras desde las emociones de sus protagonistas.
El primer recuerdo lleva a 2020, a los barbijos, las restricciones y un Hipódromo de San Isidro que vivía sus jornadas sin el acompañamiento habitual de los aficionados. Allí apareció Marignac, con apenas dos actuaciones y toda una historia por escribir.
“Con barbijo, gritar con barbijo era jodido”, recordó Fernández Llanos, el manager de la divisa de Camilo Bautista, entre sonrisas. “Estábamos encerrados en un palco, que era el único lugar desde donde podíamos ver las carreras, y ahí nos tocó la primera. Fue increíble también”.
La falta de experiencia del potrillo agregaba incertidumbre al desafío. Había debutado, luego había salido de perdedor y enseguida llegó el salto al máximo nivel. También era una primera vez para sus colores en la prueba. “Además, era el primer Jockey Club que corríamos. Terminó siendo casi la mejor carrera de su vida”, resumió.
Dos años después, Natan obligó a vivir una celebración muy distinta. Su victoria de 2022 quedó sellada en la sala de comisarios, con el distanciamiento de El Musical (Il Campione), y convirtió la espera en parte inseparable del recuerdo. No hubo un festejo pleno al cruzar el disco: primero llegaron las dudas, el análisis y la resolución.
“Fue como gritar, tragar, respirar, volver a gritar... pero se lo merecía, fue un carrerón. Veníamos de pasar algo parecido en la Polla de Potrillos y en la revancha en casa terminamos festejando”, contó Tomás.
La particularidad de aquel desenlace todavía aparece cuando lo revive: “No lo llegás a gritar en el momento porque no lo ves cruzar el disco primero, pero después la alegría fue muchísima”. El segundo trofeo ya estaba en casa y, apenas un año más tarde, llegaría otro.
Happy Happy Day aportó en 2023 el capítulo de la apuesta acertada. Las Monjitas lo había comprado alrededor de un mes antes, después de una actuación que había entusiasmado al equipo en las Dos Mil Guineas (G1). Para el Jockey Club, la caballeriza también contaba con Paso Nevado (Hi Happy), elegido por Adrián Giannetti, mientras Brian Enrique, el Picante, tomó las riendas del flamante refuerzo.
Lo que siguió fue una definición para gritar hasta quedarse sin aire. “Sacó una carrera increíble de no sé dónde y lo gritamos fuerte, porque parecía que perdía. Le vinieron a ganar, lo pasaron y volvió”, recordó Fernández Llanos. La resistencia de Happy Happy Day le dio al stud su tercera conquista y ratificó cuánto puede cambiar una carrera en sus últimos metros.
La serie invita a mirar hacia otras grandes épocas. El Turf también reunió tres victorias memorables con Practicante (Pronto), en 1969; El Gran Capitán (Martinet), en 1974, y Farnesio, en 1977 (Good Manners). Nombres de enorme peso para poner en perspectiva lo conseguido por Las Monjitas.
Ahora, Stay Tune renueva la expectativa. “Es dificilísimo ganar una vez, dos veces es más complicado y ganarla tres veces es muy difícil”, reflexionó el manager. “Todos los que están anotados sueñan con lo mismo, pero tuvimos mucha suerte tres veces. ¿Ahora? ¡Vamos por la cuarta!”. El sábado, sobre el césped, habrá una nueva oportunidad de gritar.





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