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Lindsay Schultz, la mujer que hizo historia en el Haskell Stakes

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 22 jul
  • 3 min de lectura

Menos de 5 años después de iniciar su propia caballeriza, la entrenadora consiguió el primer g1 de su campaña con Baby Vino y se convirtió en la primera mujer en ganar el gran clásico de Monmouth Park; el éxito promete cambiar definitivamente el rumbo de una carrera construida a base de esfuerzo y perseverancia



OCEANPORT, New Jersey (Especial para Turf Diario).- Mientras buena parte del mundo hípico seguía hablando del inesperado triunfo de Baby Vino en el Haskell Stakes (G1), Lindsay Schultz ya estaba nuevamente trabajando. Apenas unas horas después de lograr la victoria más importante de su vida, la entrenadora había dejado Monmouth Park para viajar hasta Saratoga, donde la esperaba el resto de su caballeriza.

Ese detalle resume mejor que cualquier discurso la personalidad de una profesional que, con apenas 5 temporadas al frente de su propio stud, acaba de escribir una página histórica para el turf estadounidense.

El éxito conseguido el sábado convirtió a Schultz en la primera mujer en ganar el Haskell desde la creación de la carrera, en 1968, y llegó, además, con el primer ejemplar de G1 que presentó en toda su campaña. Una hazaña que adquiere todavía mayor dimensión si se considera que Baby Vino largó como outsider de 28-1 y terminó asegurando, además, su clasificación para el Breeders' Cup Classic (G1).

Mientras Lindsay seguía trabajando, sus padres, Bill y Kathy Schultz, aprovecharon la mañana del domingo para visitar al héroe de la jornada en los boxes de Monmouth Park. Todavía emocionados, repasaban el camino recorrido por su hija.

"Estamos inmensamente orgullosos de ella. Es difícil encontrar palabras para describir lo que sentimos. Vimos todo el esfuerzo que hizo durante tantos años. Es una persona extremadamente trabajadora, independiente y totalmente dedicada a lo que hace", contó Kathy.

Curiosamente, Lindsay no fue una niña obsesionada con los caballos. Sus primeros contactos con la actividad llegaron recién cuando tenía diez u once años. "No tuvimos un caballo propio. Ella empezó tomando clases y desde muy chica trabajó en studs ajenos simplemente para poder estar cerca de los caballos", recordó su madre.

Aquella pasión terminó definiendo su futuro. Después de descubrir el programa de Industria Equina de la Universidad de Louisville, Schultz comenzó un recorrido formativo que incluyó experiencias en Lane's End Farm, con el miembro del Salón de la Fama Nick Zito, junto al reconocido entrenador Tom Proctor y en Glen Hill Farm, antes de ser seleccionada para integrar el prestigioso programa internacional Darley Flying Start, una de las mayores escuelas de formación para profesionales de la industria.

En noviembre de 2021 abrió oficialmente Schultz Racing Stable. Desde entonces, los resultados no dejaron de crecer. Antes del Haskell ya acumulaba 144 victorias, dos triunfos de G3 -entre ellos el Philip Iselin de 2023 en Monmouth- y una estructura que hoy maneja unos 60 caballos, distribuidos entre Monmouth durante el verano, Oaklawn en invierno y campañas paralelas en Saratoga y Keeneland.

"Su ética de trabajo es increíble. Nunca deja de esforzarse. Es muy serena, nunca pierde el foco y ama profundamente lo que hace", afirmó Bill Schultz.

El triunfo del sábado promete marcar un antes y un después. En Estados Unidos, una victoria en un G1 suele abrir puertas inmediatamente, y más aún cuando se consigue en una prueba de la trascendencia del Haskell. "Sabemos que muchas cosas van a cambiar. Después de la carrera me mostró su teléfono y tenía cerca de 300 mensajes", reveló José Flores, su asistente en Monmouth Park.

El ambiente en la caballeriza reflejaba esa sensación. "Todos estamos felices. Ganar un G1 levanta el ánimo de todo el equipo. Hace que todos quieran levantarse temprano al día siguiente para seguir trabajando. Es la recompensa al esfuerzo de cada uno", explicó Flores, quien también confirmó que Baby Vino terminó la carrera cansado, pero en excelentes condiciones físicas.

Respecto del futuro del hijo de Vino Rosso, todavía no existe una decisión definitiva. Las opciones pasan por disputar el Travers Stakes (G1) a fines de agosto en Saratoga o preparar directamente el Breeders' Cup Classic, para la que ya tiene asegurado su lugar gracias al programa Win and You're In.

Sea cual sea el camino elegido, Schultz sabe que contará con un apoyo incondicional. "Desde que comenzó esta aventura la seguimos a todas partes. Vamos a Oaklawn, venimos a Monmouth y estaremos donde ella esté. Siempre la vamos a acompañar", resumió Kathy Schultz.

Después de conquistar el Haskell y romper una barrera histórica para las mujeres entrenadoras, todo indica que el viaje de Lindsay Schultz recién empieza.

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