Lonely Boy volvió con todo y convirtió el Handicap APHARA en un paseo

Después de más de seis meses de ausencia, el hijo de Remote aprovechó sus 52,5 kilos y ganó por seis cuerpos en Palermo; otro festejo para Frankel Santillán y Martín Valle

Los 52,5 kilos eran una invitación para Lonely Boy, aunque para aprovecharlos había que responder a otras exigencias: volver después de más de seis meses y medirse con adversarios de antecedentes superiores. El favorito resolvió ambas cuestiones con una suficiencia notable y transformó el Handicap APHARA, una de las dos pruebas principales del lunes en el Hipódromo Palermo, en una demostración de velocidad y superioridad.
Sobre los 1200 metros de arena, el representante del Stud Palagus salió a jugar fuerte desde el comienzo y terminó floreándose, con seis cuerpos de ventaja sobre Say It Fast (Cosmic Trigger, 57 1/2) y un registro de 1m10s20 que le agregó brillo a su actuación. Happy Moon (Hi Happy, 52), uno de los outsiders, completó el podio de una carrera en la que varios de los nombres más importantes quedaron muy lejos de lo esperado.
El hijo de Remote no competía desde marzo, cuando había terminado tercero en una condicional para ganadores de dos. Ese antecedente marcaba una distancia respecto de los rivales más experimentados del lote, pero la distribución de los kilos equilibraba las posibilidades. La incógnita pasaba por saber cómo respondería en la reprise, y el desarrollo se encargó de despejarla mucho antes del disco.
Martín Valle lo puso en carrera de inmediato. Lonely Boy tomó la punta al abrirse las puertas y durante un breve tramo compartió la lucha con Say It Fast, dispuesto a discutirle el control. El intercambio duró poco: cuando llegó la parte final del codo, el favorito comenzó a desprenderse, todavía con toda la recta por delante para profundizar las diferencias.
Y allí apareció su mejor versión. Ligero, firme y sin dar señales de sentir la inactividad, estiró la ventaja con una facilidad que dejó sin suspenso la definición. Lo que podía imaginarse como un examen exigente terminó siendo un regreso ideal, de esos que permiten recuperar competencia y, al mismo tiempo, mirar hacia adelante con una expectativa diferente.
Say It Fast conservó el segundo puesto después de haber sido el único que intentó acompañarlo en la primera parte. Detrás quedó Happy Moon, aportando otra sorpresa al resultado, mientras los caballos de mayor cartel no conseguían entrar en la conversación. Rugiente (Il Campione, 60 1/2) terminó sexto; Lyon (Lenovo, 61), octavo, y Despacito (Sabayón, 60), noveno. Los tres llegaban con argumentos para ser protagonistas, pero esta vez tuvieron que observar el espectáculo desde lejos.
El triunfo prolongó el gran momento del entrenador Guillermo Frankel Santillán, cuyos pupilos atraviesan una etapa de enorme eficacia. Presentar a un caballo después de una pausa semejante y verlo responder de esa manera habla del trabajo previo, más allá de la indudable ayuda que significó correr con un peso tan favorable. Lonely Boy estaba listo para rendir y lo dejó claro desde el salto.
También continuó la racha del Haras Vacación, criador del héroe de la prueba, que venía de alcanzar una victoria de enorme trascendencia con Stay Tune (Fortify)) en el Gran Premio Jockey Club (G1).
Para Lonely Boy, el Aphara dejó bastante más que un retorno exitoso. La contundencia de los seis cuerpos y la velocidad del registro le dieron otra dimensión a su regreso. Con los kilos de su lado, hizo todo lo necesario para sacarles provecho y convirtió una carrera de nombres respetables en una actuación de un solo protagonista.





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