Luster cambia de superficie y busca otro G1 en el Queen Elizabeth II Challenge Cup

La notable hija de Knicks Go, que viene de aplastar por más de 7 cuerpos a los machos en el King's Plate de Woodbine, regresa al césped este sábado en Keeneland. Tam Tam (foto), ganadora del Del Mar Oaks, y la francesa Braida aparecen entre sus principales adversarias

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Luster ya demostró que puede dominar a los mejores potrillos de Canadá. Ahora quiere conquistar uno de los grandes clásicos estadounidenses reservados para las potrancas de 3 años. La hija de Knicks Go será una de las figuras centrales del Queen Elizabeth II Challenge Cup Stakes (G1), previsto para este sábado en Keeneland, sobre 1800 metros de césped y con una bolsa de US$750.000.
La representante de Gainesway Stable y Andrew Rosen, preparada por la canadiense Josie Carroll, llega después de una actuación extraordinaria en el King's Plate, donde derrotó por 7 1/4 cuerpos a los machos sobre los 2000 metros de la pista sintética de Woodbine, el 15 de agosto.
Aquella conquista la instaló entre las mejores potrancas de su generación y confirmó una evolución que había comenzado varios meses antes.
Aunque sus actuaciones más recientes fueron sobre Tapeta, Luster tiene antecedentes impecables en el césped, superficie en la que ganó sus dos únicas presentaciones. La primera llegó durante el verano de 2025, cuando salió de perdedora en Woodbine sobre terreno húmedo. La segunda se produjo precisamente en Keeneland, durante la reunión de primavera, cuando superó por 5 cuerpos a rivales de una carrera condicional sobre pista firme.
Después regresó a Canadá, terminó tercera en el Ruling Angel Stakes (L) y encadenó tres victorias clásicas consecutivas, culminando con su consagración en el King's Plate.
Sus propietarios decidieron entonces no continuar por las otras dos etapas de la Triple Corona canadiense, prefiriendo darle un breve descanso y apuntar directamente al Queen Elizabeth II.
La calidad de aquella victoria recibió posteriormente una confirmación contundente: Military Time (Gun Runner) y Fire and Wine (Lexitonian), segundo y tercero detrás de Luster en el King's Plate, ganaron respectivamente el Prince of Wales Stakes y el Breeders' Stakes, las dos pruebas restantes de la Triple Corona.
Para este nuevo desafío, Luster contará otra vez con John Velazquez, que conoce perfectamente la exigencia del Queen Elizabeth II, una carrera que ganó en 6 oportunidades.
Tam Tam, una rival de enorme peligro
Entre las principales adversarias aparece Tam Tam, la hija de Medaglia d'Oro que viene de conquistar el Del Mar Oaks (G1), también sobre 1800 metros de césped. Preparada por Phil Bauer para Rigney Racing, viajó desde Kentucky hacia California y respondió con una victoria de gran categoría. Aquella tarde siguió de cerca a Kensington Lane (Starspangledbanner), ganadora del Belmont Oaks (G1), la dominó al promediar la recta y resistió la atropellada de Lookin At Diamond (Lookin At Lucky) para vencer por 1 1/4 cuerpo.
Tam Tam llega con una campaña de 4 triunfos en 9 actuaciones y ganancias por US$648.800. Tendrá nuevamente en sus riendas a Junior Alvarado, su jockey en las últimas cinco presentaciones, y partirá desde el puesto 3, inmediatamente por fuera de Luster.
También merece especial consideración Faithful Departed (Yoshida), que ya consiguió superar a Tam Tam en el Regret Stakes (G3). La pupila de Grant Forster confirmó después su nivel al terminar segunda tanto en el Belmont Oaks (G1) como en el Saratoga Oaks (G2), antecedentes que la colocan entre las participantes más sólidas de la competencia.
Las cartas de Chad Brown y Graffard
Chad Brown, que ganó el Queen Elizabeth II en cinco oportunidades, buscará su sexto éxito con Deep Learning (Cairo Prince), representante de Klaravich Stables. La potranca viene de finalizar tercera en el Lake Placid Stakes (G2) y tendrá la oportunidad de dar un salto de calidad frente a varias de las mejores especialistas de la división.
La representación europea estará encabezada por Braida (Mehmas), preparada en Francia por Francis-Henri Graffard para Alain Jathiere.
La potranca llega con 3 victorias en 5 presentaciones, incluidos éxitos clásicos, aunque afrontará una exigencia nueva: nunca corrió sobre los 1800 metros.
“Ganó sobre 1400 y 1600 metros, pero nunca compitió en una distancia tan larga. Veremos qué sucede”, explicó Antoine Coutier, jinete de trabajo del equipo de Graffard que acompañó a la potranca durante el viaje.
Braida realizó ejercicios sobre la pista principal de Keeneland durante la semana y el jueves 8 de octubre tuvo su primera experiencia sobre el césped del hipódromo.
“Se ha mostrado muy tranquila. Ese es su temperamento, igual que en casa. Probablemente su mejor virtud sea esa tranquilidad, junto con una buena aceleración final cuando consigue relajarse”, agregó Coutier. La francesa será conducida por Vincent Cheminaud.
Gainesway va por más
La presencia de Luster también ofrece la posibilidad de extender una semana extraordinaria para sus propietarios.
El viernes 2 de octubre, durante la jornada inaugural de la reunión otoñal de Keeneland, Gainesway Stable y Andrew Rosen celebraron la victoria de Emphatic (Nyquist) en el Alcibiades Stakes (G1), con preparación de Brendan Walsh.
Ahora, apenas ocho días después, buscarán otro triunfo de máxima categoría con una potranca de características muy diferentes.
Luster tiene velocidad, resistencia y una versatilidad poco frecuente, habiendo demostrado capacidad tanto sobre césped como en pista sintética. Su victoria frente a los machos en el King's Plate es una carta de presentación formidable, aunque esta vez encontrará especialistas de enorme jerarquía. Tam Tam llega fortalecida por su conquista en Del Mar, Faithful Departed exhibe una regularidad notable y Braida aporta el atractivo de una potranca francesa con amplio margen de evolución.
El Queen Elizabeth II Challenge Cup promete, así, una confrontación de primer nivel entre algunas de las mejores potrancas de 3 años de Norteamérica y una visitante europea con ambiciones.
Para Luster, el desafío será demostrar que aquella aplastante victoria en Woodbine no fue el punto culminante de su temporada, sino el anuncio de algo todavía más importante.





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