Maltese Cross prepara su gran película: desafiar a Daryz en el Prix de l’Arc de Triomphe

Propiedad del productor cinematográfico George Waud, el hijo de Sea The Stars pasó en pocos meses de promesa a convertirse en uno de los grandes candidatos para Longchamp. Segundo en el Derby y ganador del Grand Prix de Paris (G1) y el Great Voltigeur (G2), intentará aprovechar su potente cambio de ritmo

NEWMARKET, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- La temporada de Maltese Cross tuvo bastante de guion cinematográfico y ahora solamente le falta la escena más importante. Propiedad del productor de Hollywood George Waud, el potrillo que hace un año apenas comenzaba a insinuar su potencial llegará el próximo domingo a ParisLongchamp convertido en uno de los principales adversarios de Daryz (Sea the Stars) para el Prix de l’Arc de Triomphe (G1).
William Haggas había dejado una pista bastante clara al terminar 2025. Después de las primeras dos actuaciones de Maltese Cross, le comentó a su propietario que posiblemente tuviera “uno bueno” entre manos.
Durante todo el invierno, Waud y su amigo y asesor Gavin Chengalanee intentaron interpretar hasta dónde podía llegar aquella definición. La respuesta fue apareciendo carrera tras carrera.
El hijo de Sea The Stars comenzó su campaña en Newbury con una actuación que dejó satisfechos a sus propietarios, aunque bastante menos a Haggas y a Tom Marquand. Ambos esperaban más.
Todo cambió en el Derby Trial (L) de Lingfield. Maltese Cross ganó con autoridad y consiguió su pasaporte hacia Epsom, donde las condiciones terminaron jugando completamente en contra de sus características.
Con terreno pesado y largando desde el partidor uno, igualmente terminó segundo de Christmas Day (Camelot) en el Derby (G1).
“Para nosotros fue un ‘wow’, algo que estaba más allá de cualquier expectativa”, recordó Chengalanee. “Si el Derby Trial había sido el campamento base, incluso terminar segundo en Epsom fue especial porque nos mostró que este caballo, que había sido comprado pensando en desarrollarse plenamente a los 4 años, ya era especial ahora.”
Longchamp cambió todos los planes
La confirmación definitiva llegó justamente en el escenario donde ahora intentará alcanzar la gloria.
El 14 de julio, Maltese Cross ganó el Grand Prix de Paris (G1) sobre el mismo recorrido de 2400 metros del Arc y dejó una imagen que terminó influyendo decisivamente en los planes de Haggas.
Aquel día debió encontrar espacios entre rivales antes de utilizar una aceleración fulminante para resolver la carrera.
“Su victoria sobre la pista y distancia mostró su cambio de ritmo y su capacidad para atravesar espacios”, explicó Chengalanee. “Es algo que queda en la memoria pensando en el Arc porque probablemente habrá muchos participantes y, si queda abierto en la largada, tendrá que volver a moverse entre caballos.”
La experiencia de Epsom también aporta confianza. Marquand consiguió superar el incómodo partidor interior y ubicarlo en una posición favorable antes de llegar a Tattenham Corner.
“Siempre corre su carrera. No es uno de esos caballos que sale de las gateras y decide no participar. Va a estar allí y se va a involucrar.”
Posteriormente, Maltese Cross volvió a ganar en el Great Voltigeur Stakes (G2) y quedó ante dos caminos posibles: intentar corregir la cuenta pendiente en materia de Classics en el St Leger (G1) o preparar directamente el Arc. Haggas eligió París.
El terreno puede cambiar la historia
La decisión también tiene una razón estratégica. Como 3 años, Maltese Cross podrá aprovechar por única vez la ventaja de peso por edad frente a los ejemplares mayores.
Además, después de un verano marcado por condiciones poco habituales, el período seco del comienzo del otoño aumenta las posibilidades de encontrar en Longchamp el terreno firme que mejor parece adaptarse a sus características.
“Tom está especialmente entusiasmado con la posibilidad de tener sol y terreno bueno”, contó Chengalanee. “Creo que, combinado con su cambio de ritmo, puede ser un arma muy potente.”
La ironía es inevitable. En un año caracterizado por el calor y la falta de lluvias, Maltese Cross encontró justamente terreno pesado cuando llegó el Derby. Ahora sus conexiones esperan que la suerte se invierta y que también el sorteo acompañe.
“Sería fantástico conseguir un número bajo y buen tiempo. Creo que merece ese golpe de suerte.”
Haggas conoce perfectamente lo que significa estar cerca de ganar el Arc. En 2018 quedó a apenas una cabeza de conseguirlo con Sea Of Class (Sea the Stars, derrotada por Enable (Nathaniel) después de una extraordinaria atropellada.
Ahora intentará conquistar la carrera con un hijo de Sea The Stars que todavía parece tener margen para seguir creciendo.
“Hay muchísimos propietarios que sueñan con correr el Arc y después los caballos se van cayendo del camino: aparece un problema, pisan una piedra... Nosotros todavía tenemos que llegar hasta allí y estar en la largada”, reflexionó Chengalanee.
Maltese Cross ya hizo prácticamente todo lo necesario para ganarse ese lugar.
Hace un año Haggas sonreía y decía que posiblemente tuviera “uno bueno”. Después llegaron Lingfield, el Derby, el Grand Prix de Paris y el Great Voltigeur. Ahora ya nadie necesita preguntarle qué quiso decir. La última respuesta puede llegar el próximo domingo en Longchamp, frente a Daryz y en la carrera más importante de Europa.





Comentarios