Minnie Hauk no dejó dudas y completó la doble corona británica
- Turf Diario

- 19 jul
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La potranca de Coolmore sumó el Irish Oaks (G1) a su previa conquista en el Epsom Oaks (G1); para Aidan O'Brien, su entrenador, fue su octavo éxito en el Classic irlandés y el triunfo número 1000 en carreras de grupo de su trayectoria

La calidad muchas veces se manifiesta con contundencia. Otras, con elegancia. Y hay ocasiones en que se expresa con una suerte de desinterés, una naturalidad tan fluida que incluso puede llegar a ser engañosa. Minnie Hauk, la mejor potranca en Gran Bretaña, pertenece a esa última categoría.
La hija de Frankel y Multilingual (Dansili) no necesitó brillar ni excederse para alzarse este sábado con el Juddmonte Irish Oaks (G1-2400 m, césped) en The Curragh, Irlanda, completando así una preciada doble corona de nivel clásico tras haber vencido también en el Epsom Oaks (G1) a comienzos de junio. Lo hizo al galope, sin apremios, pero dando la sensación de tener guardado aún un cambio más. De eso se trata: Minnie Hauk gana, pero siempre deja la impresión de que podría haber ganado aún mejor.
La pupila de Aidan O’Brien, que lució uno de los colores de Coolmore, dejó atrás por 1 1/4 cuerpo a Wemightbekelongway (Australia), que había sido cuarta en Epsom y volvió a terminar detrás aquí. En tercera posición, a 2 1/2 cuerpos, terminó Island Hopping (Wootton Bassett), compañera de equipo de la ganadora y enviada como pacemaker, en valiente labor.
Fue una carrera táctica, sin grandes movimientos ni ritmo exigente, que permitió a Ryan Moore administrar las energías de Minnie Hauk con sobriedad. “Tuvo un trámite muy fácil, el ritmo no fue fuerte, así que debería salir de esta sin problemas. Da la impresión de que disfrutaría mucho York, con su tranco largo y esa pista plana. Pero, claro, la decisión la tomará el patrón junto con Derek y Michael”, comentó O’Brien, dejando abierta la posibilidad de que el próximo objetivo sea el Yorkshire Oaks (G1) o incluso un descanso para pensar en el Prix Vermeille (G1) como preparatoria para el Arco del Triunfo (G1).
La actuación de Minnie Hauk dejó satisfecho a Moore, aunque reconoció que su compañera es, cuanto menos, intrigante: “No estaba haciendo mucho... Tuve que despertarla un poco para pasar a Dylan [Browne McMonagle], algo parecido a lo que pasó en Epsom. Te engaña bastante. Está más profesional y al menos hoy aprendimos un poco más sobre ella. Cuando se adelantó en Epsom se relajó demasiado, como también lo hizo en Chester. Tiene pedigree para seguir progresando”.
Y no es menor el dato que acompañó la victoria: fue el triunfo número 1000 en carreras de grupo para Aidan O’Brien, cifra tan impactante como su trayectoria. El preparador de Ballydoyle, que ha convertido el Irish Oaks en una suerte de feudo (ya suma 8 victorias en la prueba), se permitió una breve reflexión: “Es un número especial, claro. Pero sobre todo es un testimonio del equipo, del trabajo colectivo y de la confianza que nos brindan los propietarios. Sin eso, nada de esto sería posible”.
Por el formidable Frankel, Minnie Hauk es hermana materna de otro excelente corredor como Tilsit (First Defense), que supo ganar el Summer Mile Stakes (G2) y el Thoroughbred Stakes (G3). Multilinguial, su madre, es nada más y nada menos que una hermana materna del formidable Kingman (Invincible Spirit), y propia del G3 Remote, que brilla cons sus crías en la Argentina, donde actualmente presta servicio en el Haras Los Turfistas.
Zenda (Zamindar), la buela de la crack, es hermana materna del formidable sprinter Oasis Dream (Green Desert), en el pedigree de Beat Hollow (Sadler's Wells), entre otros cracks. Genética de primera, para una potranca de primera.
Para Minnie Hauk, el futuro es tan amplio como prometedor. Ya demostró que es la reina entre sus pares, y ahora empieza a tallar la ilusión de enfrentar a las mejores de todas las edades. El otoño europeo podría regalarle un lugar entre las más grandes. El talento, sin dudas, lo tiene.





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