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Murió Savabeel, el padrillo que marcó una era en la cría de Nueva Zelanda

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 19 jun
  • 2 min de lectura

Diez veces campeón en su país, el extraordinario hijo de Zabeel tenía 24 años; sufrió una fractura en una paleta; deja un legado inmenso tanto en las pistas como en la reproducción



AUCKLAND, Nueva Zelanda (Especial para Turf Diario).- La industria del turf neozelandés atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse la muerte de Savabeel, el padrillo que dominó la cría de su país durante más de una década y cuya influencia trascendió ampliamente las fronteras de Oceanía.

El hijo del legendario Zabeel murió a los 24 años en Waikato Stud, la cabaña de la familia Chittick donde residía desde 2005, luego de sufrir una fractura en una de sus paletas como consecuencia de un accidente fortuito ocurrido en su paddock.

La noticia conmocionó al ambiente hípico internacional, no sólo por la magnitud de su trayectoria reproductiva, sino también porque el padrillo continuaba activo. De hecho, había servido 88 yeguas durante la temporada pasada y se esperaba que cubriera un libro selecto de madres privadas durante 2026.

Criado en Australia por Glenlogan Park y Graeme Rogerson, quien además dirigió su campaña deportiva, Savabeel fue un corredor de enorme calidad. Ganador de 2 pruebas de G1, alcanzó su máxima consagración al adjudicarse el Cox Plate (G1) de 2004, actuación que impulsó el acuerdo cercano a los 10 millones de dólares australianos que lo llevó a iniciar su carrera como reproductor en Waikato Stud.

Sin embargo, todo lo que hizo en las pistas quedó eclipsado por lo que logró luego en el haras.

Convertido en una auténtica referencia de la reproducción moderna, Savabeel conquistó en 10 oportunidades consecutivas el título de padrillo campeón de Nueva Zelanda y construyó una estadística impresionante. A lo largo de su campaña como reproductor produjo 159 ganadores clásicos, entre ellos 36 vencedores de G1, una cifra reservada para muy pocos nombres en la historia de la cría mundial.

Entre sus hijos más destacados aparecen figuras de la talla de Probabeel, Atishu y Orchestral, y también varios reproductores que hoy buscan prolongar su legado. Tal es el caso de Mo'unga y Cool Aza Beel, ambos instalados en Newhaven Park, en Australia, o de Noverre, que desde 2022 comparte padrillera precisamente en Waikato Stud.

Pero la influencia de Savabeel no se limitó a sus hijos corredores. Como abuelo materno también dejó una huella profunda. Sus hijas produjeron hasta el momento 46 ganadores clásicos, incluidos 9 vencedores de G1, destacándose nombres como Autumn Boy e Icebath, recordada por su triunfo en el Empire Rose Stakes (G1) de 2022 en Melbourne.

Con su desaparición física se cierra uno de los capítulos más brillantes de la cría neozelandesa moderna. Sin embargo, la herencia genética de Savabeel seguirá viva durante generaciones, tanto a través de sus hijos reproductores como de las numerosas familias maternas que ayudó a fortalecer.

Pocos padrillos logran transformar una industria. Savabeel fue uno de ellos. Y por eso su ausencia deja un vacío enorme en Waikato Stud, en Nueva Zelanda y en toda la crianza internacional.

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