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Murió Seeking the Dia, un padrillo que dejó su marca en la historia del turf chileno

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 43 minutos
3 min de lectura

El hijo de Storm Cat tenía 25 años; padre de 71 ganadores clásicos, incluidos 10 de Grupo 1, construyó una trayectoria sobresaliente que mantiene vigencia con Frateli La Vita



SANTIAGO DE CHILE (Especial para Turf Diario).- El Ensayo, El Derby, las Dos Mil Guineas, el Gran Criterium… El nombre de Seeking the Dia aparece detrás de ganadores de algunas de las carreras que definen la grandeza de un padrillo en Chile. Muerto a los 25 años, el reproductor deja una obra extensa, de calidad y todavía vigente, con hijos que siguen compitiendo en el máximo nivel y una influencia que también se proyecta a través de sus hijas.

Las cifras permiten dimensionar su aporte: 71 ganadores clásicos, 23 vencedores de grupo y 10 titulares de G1. Pero el valor de su campaña en la reproducción también está en la variedad de desafíos que superaron sus descendientes, protagonistas de las grandes pruebas generacionales y de los enfrentamientos más exigentes entre caballos adultos, tanto en el césped como en la arena.

Nacido el 1 de marzo de 2001, Seeking the Dia reunía un origen de enorme atractivo. Era hijo del formidable Storm Cat y de Seeking the Pearl (Seeking the Gold), una yegua de proyección internacional que ganó el Prix Maurice de Gheest (G1) en Francia. Antes de convertirse en una referencia de la crianza chilena, él mismo había demostrado su categoría en las pistas.

Con Hideyuki Mori como entrenador, desarrolló el grueso de su campaña en Japón, donde consiguió 7 victorias. Ganó, entre otras pruebas, el New Zealand Trophy (G2), el Nippon TV Hai (G2), el Urawa Kinen (G2) y la Arlington Cup (G3), y fue segundo en dos versiones de la Japan Cup Dirt (G1) y del February Stakes (G1), además de sumar otras figuraciones de primer orden. Aquella regularidad frente a los mejores fue una de las credenciales que acompañaron su ingreso a la reproducción.

En Chile, sus hijos se encargaron de darle una dimensión propia a ese respaldo. Top Casablanca conquistó las Dos Mil Guineas (G1) y el Club Hípico de Santiago Falabella (G1); Sono Bianco Nero se impuso en el Gran Criterium Mauricio Serrano Palma (G1); Río Allipén alcanzó la consagración en El Derby (G1), y Color Rosa hizo suyo El Ensayo (G1). Una selección de nombres y carreras suficiente para explicar su lugar entre los reproductores más importantes de su tiempo.

A esa nómina se sumaron Lobelius, vencedor del Gran Premio Hipódromo Chile (G1), y Mi Elegido, ganador de la Polla de Potrillos (G1). Cada uno aportó un capítulo distinto a una producción capaz de responder en los principales escenarios del país.

Entre las hembras, Vita da Mamma ocupó un lugar especial, con triunfos en el Alberto Solari Magnasco, el Arturo Lyon Peña y las Mil Guineas, todos de G1. También Sarona y Sos Genia alcanzaron la máxima categoría en el Arturo Lyon Peña, reforzando la gravitación de su padre en las pruebas reservadas a las potrancas.

Su historia, además, seguía sumando resultados importantes. Frateli La Vita, ganador del Club Hípico de Santiago Falabella Breeders’ Cup (G1) y de la Copa de Oro (G2), mantiene en alto su nombre como uno de los mejores fondistas del Club Hípico de Santiago.

La despedida de Seeking the Dia llega, así, con su producción todavía dando batalla. Quedan los grandes triunfos, su aporte como abuelo materno y una descendencia que seguirá llevando su nombre a los programas. Para la hípica chilena, su muerte significa la pérdida de un padrillo que hizo de la calidad una costumbre.

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