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My Miss Mo encontró en el Black-Eyed Susan el desquite perfecto

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 16 may
  • 3 min de lectura

Tras quedarse afuera del Kentucky Oaks (G1), la hija de Uncle Mo respondió con coraje en Laurel Park y le dio una enorme alegría a Saffie Joseph Jr., que además cuestionó con dureza los protocolos veterinarios que derivaron en su baja de Churchill Downs


LAUREL, Maryland (Especial para Turf Diario).- No era el Kentucky Oaks (G1), claro. Pero para Saffie Joseph Jr., la victoria de My Miss Mo en el George E. Mitchell Black-Eyed Susan Stakes (G2) tuvo un sabor casi idéntico. Después de la enorme frustración que significó retirar a la potranca de la gran carrera de las 3 años en Churchill Downs, la hija de Uncle Mo encontró revancha inmediata este viernes en Laurel Park, mostrando valentía y calidad para quedarse con los 1800 metros y la mayor parte de los 300.000 dólares del premio.

La defensora de los colores de Averill Racing, Mathis Stable y Tristan de Meric llegó como favorita de 5-2 tras sus segundos puestos en el Gulfstream Park Oaks (G2) y el Davona Dale Stakes (G2), y respondió exactamente como esperaba su equipo, aunque el camino hasta aquí estuvo lejos de ser sencillo.

“Siempre digo que todo pasa por alguna razón”, comentó Joseph tras la victoria. “Hoy ella lo demostró. Ahora es ganadora de G1. ¿Podía ganar el Oaks? Probablemente no. Pero vamos a disfrutar esto tanto como si hubiéramos ganado el Oaks”.

Las declaraciones del entrenador fueron mucho más allá de la simple felicidad deportiva. Joseph aprovechó la ocasión para explicar en detalle los motivos detrás de la polémica baja de My Miss Mo del Kentucky Oaks, apuntando directamente a los procedimientos veterinarios implementados en Churchill Downs.

Según contó, los veterinarios tenían algunas dudas sobre el estado físico de la potranca y pretendían realizarle un PET scan, algo a lo que el entrenador se negó, optando por radiografías convencionales. Finalmente, tomaron la decisión estratégica de retirarla antes de exponerse a quedar incluida en la famosa vet’s list, lo que automáticamente le habría impedido correr el Black-Eyed Susan.

“El lunes tenían un signo de interrogación sobre ella y querían que hiciéramos cosas que no queríamos hacer porque podían ponernos en riesgo de perdernos esta carrera”, explicó Joseph. “La sacamos nosotros mismos del Oaks. Es un proceso lento y no iba a dejar que ese proceso nos hiciera perder una carrera como esta”.

Y fue todavía más fuerte al cuestionar el sistema actual: “Necesitamos diálogo entre veterinarios y profesionales. Hay que encontrar un sistema que proteja al caballo, claro, pero también que sea respetuoso y no tome decisiones apresuradas que puedan arruinar una campaña. Existe un equilibrio delicado. La seguridad es fundamental, pero tampoco se puede hacer que un caballo pierda oportunidades que quizás nunca vuelvan”.

Ya en carrera, My Miss Mo confirmó rápidamente que estaba absolutamente apta para competir. Desde el puesto exterior y con Tyler Gaffalione en las riendas, se acomodó segunda detrás de la sorpresiva Savor It (Vino Rosso), outsider de 62-1 que marcó parciales de 24s14/100 y 49s10/100.

La favorita comenzó a avanzar en plena curva final y tomó el comando antes de ingresar a la recta, aunque enseguida apareció la amenaza de Jumping the Gun, la hija de Gun Runner entrenada por Andrew Simoff, que presentó dura batalla durante gran parte del derecho.

Sin embargo, My Miss Mo mostró carácter. Peleó cabeza a cabeza durante toda la recta y recién en los últimos 150 metros consiguió despegarse para terminar venciendo por 1 3/4 cuerpo, completando los 1800 metros en 1m52s15/100.

Jumping the Gun conservó claramente el segundo puesto, mientras que A. P.'s Girl (Honor A.P.), entrenada por Peter Eurton, completó el trifecta.

Criada por Valerie Mastromonaco, Tristan de Meric y Uncle Mo Syndicate, My Miss Mo es hija de Uncle Mo e In a Dream, por Quality Road, y había sido adquirida en 320.000 dólares durante la OBS March Sale de 2025.

La victoria fue apenas la segunda en seis presentaciones, pero además le permitió superar los 328.000 dólares en ganancias y, sobre todo, darle a Joseph una reivindicación deportiva y emocional después de una semana extremadamente tensa.

A veces, las grandes historias no necesitan suceder en Churchill Downs para sentirse enormes.



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