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Orthodox se reivindicó en el Middle Park y ahora puede apuntar a la Breeders’ Cup

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 9 horas
3 min de lectura

El ganador del Norfolk Stakes (G2) dejó atrás su derrota en el Prix Morny (G1) y consiguió su primera victoria de máxima categoría al superar por el pescuezo a Force Noir en Newmarket. Clive Cox volvió a demostrar su mano con los velocistas y no descartó viajar a los Estados Unidos



NEWMARKET, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Orthodox (Havana Grey) necesitaba demostrar que aquella derrota en el Prix Morny (G1) había sido apenas un tropiezo y Newmarket le ofreció el escenario perfecto para hacerlo. De regreso sobre terreno rápido y nuevamente mostrando la velocidad que lo había llevado a destacarse en Royal Ascot, el potrillo consiguió este sábado la primera victoria de G1 de su campaña al quedarse con el Tattersalls Middle Park Stakes (G1-1200 m).

No le sobró demasiado, pero tampoco necesitaba hacerlo. Con Rossa Ryan en sus riendas, el hijo entrenado por Clive Cox resistió hasta el disco la insistencia de Force Noir (Persian Force) para imponerse por el pescuezo y confirmar su lugar entre los mejores velocistas europeos de 2 años.

Force Noir había salido decidido a aprovechar su velocidad y marcó un ritmo exigente desde temprano. Ryan, mientras tanto, no quiso esperar demasiado y comenzó a pedirle a Orthodox cuando todavía quedaban unos 600 metros por recorrer.


La maniobra resultó decisiva. Orthodox fue ganando impulso mientras atravesaba el característico descenso del Rowley Mile y, una vez equilibrado, salió en busca del puntero. Force Noir, preparado por Robson De Aguiar y poco considerado en las apuestas, no se entregó nunca y convirtió los metros finales en una verdadera batalla.

El favorito Inner City Blues (Blue Point), en cambio, nunca consiguió entrar seriamente en carrera.

Orthodox sostuvo su esfuerzo hasta el final y terminó sacando el pescuezo necesario para volver a ganar después de su actuación en el Prix Morny.

“Siempre confiamos en él. La pregunta era si iba a manejar bien la pista y el terreno rápido era una ventaja”, explicó Cox. “Estoy encantado porque pudo mostrar lo que vemos todas las mañanas en casa. Es bastante especial entrenando y también lo es cuando llega la tarde de las carreras.”

El entrenador reservó además buena parte de sus elogios para Ryan: “Creo que Rossa estuvo magnífico en la manera en que lo llevó durante el descenso y después salió a buscar la carrera. Fue una conducción excelente. Él viene habitualmente por las mañanas, conoce perfectamente al caballo y también sabe contra qué se está enfrentando.”


Cox y otra figura de velocidad

Para Clive Cox, especialista en desarrollar velocistas de primer nivel, fue su tercera victoria en el Middle Park.

Había ganado anteriormente con Reckless Abandon (Exchange Rate) en 2012 y con Supremacy (Mehmas) en 2020. Este último, al igual que Orthodox, defendía los colores de Jason Goddard.

El resultado también terminó de despejar cualquier duda respecto del futuro del potrillo. Orthodox había mostrado una enorme aceleración cuando conquistó el Norfolk Stakes (G2) sobre 1000 metros durante Royal Ascot, pero el Middle Park confirmó que los 1200 están perfectamente dentro de sus posibilidades.

“Está bendecido con la capacidad de correr tanto sobre cinco como sobre seis furlongs, pero después de hoy ya no puede haber ninguna duda de que llega perfectamente a los seis”, señaló Cox. “Tuvo los cambios de ritmo necesarios para ganar bien sobre cinco en Ascot y es un velocista con muchísimo talento.”

Su entrenador conoce además perfectamente la familia. Una tía de Orthodox, Heartache (Kyllachy), estuvo también bajo su cuidado y ganó el Queen Mary Stakes (G2) en Royal Ascot.

La victoria abrió inmediatamente nuevas posibilidades.

Orthodox quedó entre los nombres importantes pensando en el Commonwealth Cup (G1) de Royal Ascot para 2027, pero posiblemente exista otro desafío antes de terminar su temporada juvenil.

“Podría ir. Veremos cómo regresa de esta carrera y lo hablaremos con Jason. Es una posibilidad, aunque primero tenemos que disfrutar lo conseguido hoy y durante los próximos días decidiremos qué hacer”, explicó Cox.

Orthodox encontró en Newmarket mucho más que su primer G1. Dejó atrás la decepción de Francia, confirmó que su futuro pertenece definitivamente a la velocidad y demostró que puede sostenerla perfectamente hasta los 1200 metros. Ahora Clive Cox deberá resolver si todavía queda una última aventura para 2026. Y esa aventura podría llevarlo directamente hacia la Breeders’ Cup.



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