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Oscar Rébora deja como legado su don de gente, el más difícil de conquistar

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 1 hora
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Tras ganar el Dupuy en San Luis con Tamarisco Cat, un accidente de tránsito volviendo a casa se llevó la vida del notable profesional


Oscar Rébora, el domingo en La Punta, tras ganar su quinto Dupuy / HIPÓDROMO LA PUNTA / JOSÉ MALUF
Oscar Rébora, el domingo en La Punta, tras ganar su quinto Dupuy / HIPÓDROMO LA PUNTA / JOSÉ MALUF

SAN FRANCISCO, Córdoba.- Cada vez que el cronista se cruzaba con Oscar Rébora, el saludo era inevitable. Existía un respeto grande hacia un hombre bueno, educado, capaz, trabajador, gentil. Porque si había algo que distinguía al profesional, eran sus cualidades como persona, incluso, por encima de las muchas con que contaba para desempeñar su pasión como entrenador de caballos de carrera.

El destino, tantas veces injusto, se ensañó esta vez con Oscar, llevándoselo demasiado pronto, justo unas horas después de que había disfrutado de un momento inolvidable en el Hipódromo de La Punta, ganando por quinta vez el Gran Premio Vicente Dupuy (G3), con Tamarisco Cat (Southern Cat), su último gran caballo.

Volviendo a casa, en San Francisco, Córdoba, donde tenía su base, Rébora sufrió un accidente de tránsito en el kilómetro 101 de la Ruta 158 (como mencionó en Facebook A Ganador y Placé), a la salida de la localidad de Pozo de Molle. Desgraciadamente, chocó con un camión y el impacto fue demasiado fuerte para resistirlo; Oscar Antonio, su hijo, lo acompañaba, y actualmente se encuentra internado en el Hospital Regional Pasteur, con golpes varios.

Oscar Damián Rébora era un ejemplo perfecto de lo que sintetizan la hípica y los caballos. Un hombre hecho de abajo, humilde, que aprendió el oficio observando a maestros como Juan Esteban Bianchi, del que fue peón por mucho tiempo.

Primero jockey, ganó 109 carreras oficiales, pero muchísimas más en el interior del país, donde era uno de los entrenadores más respetados. El mencionado Tamarisco Cat, Fuerte Señal (Storm Surge), Honor Charrúa (Honour and Glory), Early Boy (Intérprete), Vitaminado (Not for Sale), Uomo In Frac (Scrimshaw), Gallileo's Town (Speightstown), English Dib (Rule Britannia) y Salamemingue (Our Emblem) fueron algunos de los caballos que tuvo a su cargo y con los que se lució.

Con Oscar Rébora se fue un profesional excelente, que sabía lo que hacía, que supo forjarse con su talento y su humildad un lugar importante. Pero, por sobre todas las cosas, se fue una persona singular, de primera. Eso será lo que más se va a extrañar.

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