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Pedro Armada confía en la calidad de Candy Unica ante el desafío del Selección

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 4 minutos
3 min de lectura

La hija de Señor Candy fue creciendo en las distancias hasta ganarse un lugar entre las protagonistas del Oaks. Su entrenador destaca la sanidad y regularidad de la potranca, explica cómo deberá correr los 2000 metros y cuenta por qué Kevin Banegas será su nuevo jockey



Cuando Candy Única ganó por primera vez, sobre 1000 metros en La Plata, nadie imaginaba que unos meses después estaría preparándose para correr los 2000 metros del Gran Premio Selección (G1), una de las carreras más importantes del calendario argentino. Ni siquiera Pedro Armada, su entrenador, pensaba que aquella potranca ligera sería capaz de extender tanto sus posibilidades. Sin embargo, la hija de Señor Candy fue derribando límites, creciendo en cada desafío y ahora se dispone a buscar la consagración en la gran cita del sábado en el Hipódromo Palermo.

Su campaña habla de una evolución sostenida. Ganadora del Clásico Manuel J. Güiraldes (G3) y del Clásico Fortunato Damiani (G3), además de haber sido protagonista en el Gran Premio Polla de Potrancas (G1), donde llegó quinta, Candy Única se ganó un lugar entre las destacadas de su generación a fuerza de regularidad y de una virtud que su preparador considera fundamental: su enorme facilidad para mantenerse competitiva.

"Es una potranca que rinde, siempre rinde. Es muy sana. Con tenerla vareada y una partida cada tanto, ella se mantiene en estado", explica Armada, dejando en claro que no necesita exigirla demasiado para conseguir que llegue a cada compromiso en las mejores condiciones.

El gran interrogante, naturalmente, está relacionado con la distancia. Los 2000 metros representan una exigencia desconocida para Candy Única, especialmente por su temperamento y por esa tendencia natural a la velocidad. Para su entrenador, la clave estará en conseguir que administre sus energías durante la primera parte del recorrido.

"Ella es una yegua que es media picante. Si vos la dejás, se va a venir adelante. Hay que tratar de que largue mansa y la puedan administrar, ponerla atrás de las otras yeguas para aprovechar la atropellada en el derecho, sin pelear con ella", señala.

La cuestión táctica adquiere todavía mayor importancia porque habrá un cambio de jinete. Kevin Banegas será el encargado de conducirla, tomando una responsabilidad importante en una carrera en la que cualquier exceso inicial puede pagarse caro durante los metros decisivos.

Armada explica que la elección se produjo con naturalidad, después de los compromisos que fueron surgiendo para quienes habían acompañado anteriormente a la potranca.

"Primero ganó con Adrián (Giannetti), después tuvo compromisos y la corrió El Picante (Brian Enrique), que la corrió muy bien. Tenía compromiso ahora con Gran Muñeca, aunque la carta de ellos no fue confirmada, y, bueno, ya se la habíamos ofrecido a Kevin. Vino, la trabajó, le encantó y le dije: 'Mirá las películas, mirá las fotos, yo como jockey no te voy a explicar cómo hay que correrla; se abren las puertas y se cambia todo; que él improvise'".

La confianza del entrenador en el criterio del jockey resulta evidente. Más allá de las indicaciones previas, entiende que será fundamental interpretar las circunstancias del desarrollo y evitar una lucha innecesaria con la potranca, especialmente si pretende tomar posiciones demasiado pronto.

Pero acaso lo más interesante de la historia de Candy Única sea la manera en que fue transformándose en una competidora capaz de afrontar desafíos que parecían quedar fuera de su alcance. Armada recuerda que, después de sus primeras victorias, la impresión general era que su futuro estaría limitado a las carreras de velocidad o, a lo sumo, a recorridos intermedios.

"Es importantísimo. Además es una yegua que teníamos otra expectativa al principio, porque era una yegua ligera; ganó en 1000 metros en La Plata; dijimos 'va a llegar hasta ahí' cuando ganó la de 1300. Pero el chico que la corrió -Héctor Dyke- me dijo que por ahí iba para arriba. Se fue poniendo sin molestarla, sin dar pasadas largas... las pasadas las va dando mes a mes. Se fue adaptando sola y llega muy bien", cuenta el profesional.

Esa paciencia para acompañar su desarrollo, sin apresurar etapas ni forzar su preparación, terminó siendo uno de los secretos de su crecimiento. Candy Única respondió a cada nuevo desafío y ahora tendrá que demostrar que también puede sostener su capacidad competitiva sobre una distancia de fondo.

Enfrente aparecerán rivales de enorme categoría, con Look At To Me (Dabster) encabezando las preferencias después de su victoria en la Polla de Potrancas. Pero Candy Única ya demostró que puede codearse con las mejores y que su presencia en la definición del proceso selectivo no tiene nada de casual.

Para Pedro Armada, llegar al Selección con una potranca que comenzó ganando sobre 1100 metros y fue encontrando nuevos horizontes representa una satisfacción especial. El sábado, cuando se abran los partidores, comenzará otro examen para su pupila. Y si consigue relajarse durante el recorrido y guardar fuerzas para la recta, tal como pretende su entrenador, quizás todavía tenga otro límite por superar.

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