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Propietarios salió fuerte contra la reducción de distancia para el Gran Premio Nacional

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 2 horas
  • 4 min de lectura

La asociación envió una carta a la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires ante la decisión y reclamó que no se la tuvo en cuenta a la hora de las conversaciones



La polémica por la intención del Hipódromo Palermo de reducir de 2500 a 2100 metros la distancia del Gran Premio Nacional (G1) a partir de 2027 está lejos de apagarse. Por el contrario, con el correr de las horas aparecen nuevas voces y la discusión gana temperatura.

Ahora fue la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera la que salió al cruce de la iniciativa con una presentación dirigida a Jesús Acevedo, presidente de Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA), en la que no sólo cuestiona el cambio pretendido, sino también la forma en que se avanzó con el tema, sin consultar previamente a sectores centrales de la industria.

La posibilidad de que el Derby pase a correrse sobre 2100 metros significa tocar una fibra particularmente sensible. El Nacional nació en 1885 sobre 2500 metros y, desde entonces, se transformó en una de las carreras que mejor explican la historia y la tradición del turf argentino.

Propietarios no anduvo con vueltas. Trató de “incalificable” la solicitud formulada por Palermo ante el Comité Fiscalizador de Calidad del Calendario Clásico, reunido en el Hipódromo Chile, y objetó especialmente que la propuesta se haya elevado sin escuchar previamente a las asociaciones que representan a propietarios y criadores.

“Somos quienes financiamos la producción del caballo argentino y asumimos el riesgo económico de la actividad”, marca el escrito, para dejar en claro por qué considera indispensable que esos sectores tengan participación ante una decisión de semejante trascendencia.

El documento también apunta contra la conducción de Palermo por impulsar una modificación tan profunda cuando se encuentra transitando el tramo final de su concesión, cuya prórroga la Asociación vuelve a cuestionar, como ya lo había hecho mediante presentaciones anteriores.

Sin embargo, más allá de las cuestiones institucionales, el corazón del reclamo está puesto en lo deportivo y en lo histórico.

“Categóricamente debemos afirmar que una reducción a 2100 metros desnaturaliza la histórica prueba jerárquica”, sostiene Propietarios, poniendo sobre la mesa uno de los argumentos que más fuerza viene tomando desde que trascendió la iniciativa.

Porque el Nacional no son solamente 2500 metros. Es el último y más exigente paso de una Triple Corona construida sobre desafíos diferentes y crecientes. Primero la velocidad de la Polla de Potrillos (G1), luego los 2000 metros del Gran Premio Jockey Club (G1) y, finalmente, la resistencia que exige el Derby.

Con un Nacional sobre 2100 metros, esa esencia quedaría seriamente comprometida. Apenas 100 metros separarían al Jockey Club del Derby, convirtiendo dos desafíos históricamente diferentes en pruebas de características casi idénticas.

“La denominada Triple Corona se construyó sobre distancias crecientes: velocidad en la Polla, capacidad de milla larga en el Jockey Club y resistencia en el Nacional”, explica la entidad, antes de advertir que llevar el Derby a 2100 metros significaría que quede “prácticamente equiparado” con el Jockey Club, perdiéndose “la progresión que le da sentido y prestigio”.

No es un argumento menor. En una hípica mundial que durante las últimas décadas fue inclinándose cada vez más hacia las distancias intermedias, los 2500 metros del Nacional se convirtieron en una particularidad, sí, pero también en una parte fundamental de su identidad. Turf Diario ya había señalado, al repasar la historia reciente de sus ganadores, que justamente esa distancia transforma al Derby en una carrera diferente dentro del contexto moderno, sin quitarle un ápice de su importancia.

Propietarios también introdujo otro aspecto que merece atención: la planificación de la cría. Las decisiones que se toman hoy en los haras no tienen consecuencias mañana, sino varios años más tarde. Los servicios de esta temporada producirán los potrillos que estarán en condiciones de disputar el Nacional de 2030.

Es decir, hay inversiones, cruzamientos y proyectos realizados bajo reglas conocidas, y cualquier modificación estructural repercute directamente sobre una industria que necesita previsibilidad.

Pero el tono más fuerte de la presentación aparece sobre el final.

La Asociación solicitó formalmente que LOTBA “inicie actuaciones sumariales para determinar la existencia de responsabilidades de parte de los representantes del Hipódromo Palermo”, e incluso plantea que podrían estar actuando “guiados por intereses personales”.

Asimismo, pidió que el organismo convoque a las entidades para escuchar su opinión antes de avanzar sobre una cuestión que Propietarios define directamente como una “afrenta a la actividad”.

Son palabras fuertes. Muy fuertes. Y dejan en evidencia hasta qué punto una cuestión que inicialmente podía parecer apenas técnica terminó abriendo una grieta profunda dentro del turf argentino.

Palermo pretende un Nacional de 2100 metros desde 2027. Propietarios acaba de fijar una posición diametralmente opuesta y reclama que se mantengan los 2500. En el medio aparecen la tradición, la selección, la Triple Corona, los intereses de la cría y, también, una pregunta inevitable sobre cómo deben tomarse decisiones de semejante magnitud.

El Nacional es una carrera demasiado importante como para que cualquier cambio pase inadvertido. Ganarlo es uno de los sueños máximos de propietarios, criadores, entrenadores y jockeys, una auténtica joya de la corona argentina.

La discusión está abierta. Y promete varios capítulos más.

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