Robate un Beso, le ganó a todo, incluso a la adversidad

Estuvo a punto de no correr por un problema físico, pero llegó a tiempo para vencer por el pescuezo a Look At To Me en un duelo formidable y quedarse con el Gran Premio Selección (G1). La pista pesada volvió a ser su aliada y ahora sueña con la Copa de Plata

Por Diego H. Mitagstein
Hasta último momento, la presencia de Robate un Beso en el Gran Premio Selección (G1) estuvo en duda. Un problema físico en uno de sus vasos obligó a trabajar intensamente a todo el equipo de Alfredo Gaitán Dassié, buscando que la potranca pudiera llegar en condiciones a la carrera más importante de su vida. Fueron horas de preocupación, de esfuerzos y de incertidumbre. Finalmente, pudo correr. Y no solo corrió: ganó. Como ganan las campeonas, poniendo el corazón por delante de cualquier dificultad.
El Selección de este sábado en el Hipódromo Palermo tuvo una vencedora extraordinaria y un espectáculo a su altura. Róbate un Beso (Uncle Chuck) derrotó por el pescuezo a Look At To Me (Dabster) después de una batalla memorable, de esas que justifican la expectativa de toda una temporada. Y, con su primer triunfo de G1, se quedó con el título de mejor potranca de su generación.
Era el tercer enfrentamiento entre ambas, el bueno, el que definía todo. En el Clásico General Luis María Campos (G2), sobre pista pesada, Róbate un Beso había sido superior por medio cuerpo. Después, en la Polla de Potrancas (G1), Look At To Me se tomó una revancha contundente, superándola por 4 cuerpos y dejando la sensación de haber establecido una diferencia difícil de revertir.
Pero las carreras no se ganan con los antecedentes. Mucho menos cuando el barro modifica las condiciones y aparecen otros factores. Robate un Beso volvió a encontrar una cancha a su medida y, esta vez, sumó una determinación que terminó siendo decisiva.
Adrián Giannetti, protagonista de una temporada brillante, tenía instrucciones precisas: no permitir que Look At To Me tomara vuelo. Y las cumplió a la perfección. Mientras la favorita quedaba segunda de Tantas Veces (Cosmic Trigger), su adversaria la seguía de cerca, sin concederle libertades.
Cuando Look At To Me fue a buscar la punta en la parte final del opuesto, ya ingresando al último codo, Giannetti llamó a correr a Robate un Beso y la puso a su lado. Desde entonces, el Selección se transformó en un mano a mano formidable, sostenido durante prácticamente toda la recta.
Ninguna regaló nada. La favorita defendió su posición con enorme valentía y Robate un Beso insistió hasta conseguir, en los metros finales, ese pescuezo que valió un campeonato.
Hubo también momentos de tensión. La vencedora mostró tendencia a echarse hacia adentro, obligando a Giannetti a extremar sus cuidados para mantenerla derecha. Existió algún contacto durante la lucha, aunque sin que se modificara el resultado. En una pista tan fangosa, sostener el equilibrio y la línea de carrera resultaba todavía más complicado.
The Great Fanny (The Great Day) completó el marcador a 3 cuerpos, cumpliendo una actuación muy meritoria, aunque prácticamente en otra competencia respecto de las dos protagonistas. Los 2m6s33/100 empleados para recorrer los 2000 metros describen mejor que cualquier adjetivo la dureza del terreno.
Para Alfredo Gaitán Dassié, la victoria tuvo un significado especial. El preparador de la defensora del Bonne Chance Farm incorporó por primera vez el Selección a su extraordinaria colección de conquistas, tachando una de las pocas grandes carreras que todavía le faltaban en su trayectoria.
También hubo una celebración de enorme importancia para Uncle Chuck, que consiguió así su primer éxito de G1 como padrillo. La coincidencia fue notable: los dos clásicos de la jornada quedaron en manos de hijos de reproductores de primera generación que estrenaron sus triunfos de grado, ambos descendientes del formidable Uncle Mo. Uno fue Uncle Chuck y el otro, Pneumatic.
Criada por el Stud Río Dois Irmãos, Robate un Beso lleva además una historia genética riquísima, que conecta su presente con algunas de las páginas más destacadas de la cría argentina.
Su madre, Heart and Pray, es hija del campeón Ghostzapper y nieta de Potrinner (Potrillazo), ganadora de las 1000 Guineas (G1) de 1996. Aquella notable corredora fue una de las cinco vencedoras de G1 producidas por Chaldee (Banner Sport), junto con sus propias hermanas Potrizaris, Potrichal y Potridee, y su hermano materno Potro Rex (Potrillón), sin olvidar al destacado fondista Sun Banner (Sundae).
Es una de esas líneas de sangre que parecen no agotarse jamás. Con raíces profundas en Ojo de Agua, encontró continuidad en los Estados Unidos y regresó al país para seguir aportando calidad. Robate un Beso representa otro capítulo brillante de una dinastía que lleva décadas entregando caballos superiores.
Giannetti estaba emocionado al máximo, y sobraban las razones: "Tenía un miedo bárbaro por todo lo que le había pasado en la semana. Hizo cosas que nunca había hecho antes de la largada y eso me preocupó más. No hicimos el paseo, no quería entrar en los partidores... Pero el trabajo del equipo encontró premio", contó.
El futuro inmediato podría encontrarla nuevamente sobre el césped, la superficie en la que debutó con una victoria impresionante por 11 cuerpos. La Copa de Plata (G1), en diciembre, aparece ahora como un objetivo tan atractivo como exigente, y una oportunidad para confirmar su categoría también fuera de la arena.
Pero habrá tiempo para pensar en lo que viene. Lo del sábado merece disfrutarse sin apuros. Porque Robate un Beso no solo ganó el Selección y resolvió a su favor una rivalidad extraordinaria. Superó un inconveniente físico que casi la deja afuera, respondió a una estrategia perfectamente ejecutada y encontró fuerzas para doblegar a una adversaria formidable.
De estar a punto de no correr a convertirse en la mejor potranca de la temporada. Pocas victorias pueden encerrar tantas emociones, tanto trabajo silencioso y semejante recompensa. El Selección tuvo una campeona con todas las letras. Y su nombre es Robate un Beso.





Otro suspendido.que joda y nadie hace nada.q vergüenza.