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Romantic Warrior volvió como lo que es: una leyenda viva de Hong Kong

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 23 nov 2025
  • 2 Min. de lectura

Tras superar una operación, el crack no tuvo rivales en el BOCHK Jockey Club Cup (G2), donde el argentino La City Blanche terminó en la última colocación


Romantic Warrior y su cómodo final en Sha Tin / HKJC
Romantic Warrior y su cómodo final en Sha Tin / HKJC

SHA TIN, Hong Kong (Especial para Turf Diario).- El turf mundial volvió a inclinarse este domingo ante Romantic Warrior (Acclamation), que reapareció después de 232 días como si nada hubiera pasado, como si la cirugía en el nudo izquierdo hubiese sido apenas un paréntesis, como si el tiempo no tuviera efecto alguno sobre un caballo que ya transita su propia dimensión. Con la habitual frialdad de James McDonald y la mano maestra de Danny Shum, el ídolo de Hong Kong se adjudicó por tercera vez el BOCHK Jockey Club Cup (G2-2000m) y dejó claro que su reinado continúa intacto.

A 1,4 en las apuestas y saltando con la solvencia de siempre desde la puerta 2, Romantic Warrior viajó cuarto, escoltando de cerca a Voyage Bubble (Deep Field) y Sword Point (American Pharoah), mientras Straight Arron (Fastnet Rock) completaba el lote de referencia. En la curva, McDonald apenas lo insinuó hacia afuera y el campeón hizo el resto: un latigazo demoledor, de esos que explican por qué ya es considerado un embajador del turf local y uno de los mejores fondistas de la última década. La sentencia fue de 1 1/2 cuerpo, casi en cámara lenta, porque su jinete jamás lo exigió del todo.

El reloj marcó 2m03s72/100 para los 2000 metros y un dato que abruma: el parcial final del campeón (21s73/100) fue más veloz que el registrado por Ka Ying Rising  (Shamexpress) (22s2/100), ganador del Jockey Club Sprint (G2) disputado apenas un rato antes. Los números son contundentes, pero la sensación visual lo es aún más.

McDonald, emocionado como pocas veces, lo resumió con una frase que ya empieza a ser parte de la mitología local: “Es tan especial que me deja sin palabras. Montarlo es un privilegio. Cada vez que sale a la pista, uno sonríe sin poder evitarlo. Es un caballo que toca el alma”.

Shum, por su parte, volvió a poner el foco en el trabajo de equipo: el asistente, el galopador, el veterinario Lawrence Chan, y también Hugh Bowman, pieza clave en su preparación diaria. “Traer un caballo a un G2 de 2000 metros después de tanto tiempo no es fácil. Pero él es un superdotado. Hoy estaba al 85 por ciento; después de esto, sumará unos 10 o 12 kilos”, explicó.

El 23 de noviembre de 2024 quedará entonces como el día del regreso triunfal. Uno más en la extraordinaria campaña del hijo de Acclamation, que elevó su récord mundial de ganancias a HK$217,7 millones (unos 27,9 millones de dólares), cifra que parece destinada a seguir creciendo.

Ahora, todas las miradas apuntan al 14 de diciembre, cuando Romantic Warrior buscará lo que nadie ha logrado: un cuarto triunfo consecutivo en el Longines Hong Kong Cup (G1-2000m), la carrera madre del International Races. Si lo consigue -y hoy nada sugiere que no pueda hacerlo- su nombre quedará grabado de forma indeleble en la cima del turf asiático.

De una cosa no hay dudas: Romantic Warrior no solo volvió. Volvió para seguir escribiendo historia.



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