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San Simeon Stakes: Quereme Pass y Gran Oriente, cartas sudamericanas

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 1 hora
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El chileno y el argentino protagonizarán el sábado próximo en Santa Anita Park el tradicional cruce en la velocidad


Quereme Pass ganando en Palermo / JUAN I. BOZZELLO
Quereme Pass ganando en Palermo / JUAN I. BOZZELLO

ARCADIA, California (Especial para Turf Diario).- El tradicional San Simeon Stakes (G3-1300 m), que se disputará este sábado en la siempre exigente bajada de Santa Anita Park, tendrá un atractivo especial para el turf sudamericano. Allí estarán presentes dos representantes de la región: el argentino Quereme Pass y el chileno Gran Oriente, que buscarán abrirse paso frente a un grupo duro de velocistas experimentados.

La carrera, con bolsa de US$ 100.000, aparece marcada por el regreso de Seal Team (War Front), ganador de G2 y pupilo del legendario Richard Mandella, que reaparecerá luego de casi 10 meses de ausencia. Sin embargo, más allá de los nombres locales, buena parte de la atención del público latino estará puesta en la dupla sudamericano.

Para Gran Oriente, la prueba representará su debut clásico en los Estados Unidos. El hijo de Classic Empire, ahora bajo el entrenamiento del chileno Marcelo Polanco para el Stud Vendaval Inc., comenzó su campaña aquí en el Breeders' Cup Mile (G1), corriendo más que aceptablemente.

Pero la historia cambió después de una reprise que no conformó. Apenas 12 días más tarde, fue probado en el particular recorrido de la pista en bajada, y allí mostró una cara totalmente distinta. Con Armando Ayuso en su silla, avanzó con decisión en los metros finales para quedarse con un allowance de alto nivel por el pescuezo, actuación que lo catapultó directamente a este compromiso clásico. El mismo Ayuso volverá a ser su socio en el San Simeon.

El argentino Quereme Pass, por su parte, aportará otra cuota de interés para la afición sudamericana, buscando medir fuerzas frente a especialistas del sprint sobre el césped en una pista que exige adaptación, velocidad y equilibrio para negociar la pendiente inicial antes de desembocar en la recta principal.

Ganador en Kentucky Downs, viajó desde Florida de la mano de José F. D'Angel y será conducido por el experimentado Emisael Jaramillo para el Lugamo Racing Stable LLC, en sociedad con el Stud Pauli.

En la previa, sin embargo, el nombre que domina los papeles es el del mencionado Seal Team, un hijo de War Front criado por Perry R. Bass II y Ramona S. Bass, que no corre desde el Shoemaker Mile (G1) de la temporada última. Aquel día sufrió varios contratiempos en el desarrollo y finalizó sexto, apenas a 1 1/2 cuerpos del ganador, lo que dejó la sensación de que el resultado pudo haber sido distinto.

Ganador del Twilight Derby (G2) en 2023 también en Santa Anita, el zaino de 6 años posee una campaña de 10 presentaciones con 3 triunfos, 2 segundos y 2 terceros, acumulando US$ 311.276 en premios. Para esta reaparición contará con la monta del chileno Héctor Berríos, otro detalle que suma presencia latina en el evento.

Mandella también alineará a Sumter, otro hijo de War Front criado por la familia Bass, que llega con amplia experiencia. El castrado de 7 años viene de ser segundo en el Joe Hernandez (G2) precisamente sobre el mismo recorrido en diciembre, y posteriormente cuarto en el Clockers’ Corner Stakes (L) en febrero. Con Mike Smith en sus riendas, presenta un récord de 31 actuaciones con 5 victorias y más de US$ 527.000 en ganancias.

Entre los rivales más peligrosos aparece Sorrento Sky (Prince of Lir), entrenado por Phil D’Amato, que fue segundo en el Clockers’ Corner y que el año pasado terminó tercero en esta misma prueba. El irlandés de 5 años intentará conseguir aquí su primer triunfo clásico, ahora con Florent Geroux en la conducción.

Con un lote competitivo y el siempre imprevisible trazado del césped en bajada de Santa Anita, el San Simeon promete un desarrollo intenso. Y para el público sudamericano, la presencia de Quiéreme Pass y Gran Oriente agrega un condimento especial: la ilusión de ver nuevamente a caballos de la región dejando su huella en el exigente escenario del turf estadounidense.

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