So Happy y un triunfo que llegó desde el cielo en el Santa Anita Derby
- Turf Diario
- hace 2 días
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El hijo de Runhappy desafió los pronósticos sobre la distancia y se quedó con el G1 de California por 2 3/4 cuerpos. Para Mark Glatt, su entrenador, el éxito tuvo una dedicatoria especial tras la reciente pérdida de su esposa, Dena

ARCADIA, California (Especial para Turf Diario).- Hay victorias que se explican desde el árbol genealógico, otras desde el cronómetro, y unas pocas, las más memorables, desde el corazón. El triunfo de So Happy en el Santa Anita Derby (G1-1800m, arena, US$ 750.000) este sábado en Santa Anita Park pertenece a esta última categoría. En una tarde cargada de simbolismo, el zaino no solo sacó pasaje directo a Churchill Downs, sino que le brindó un bálsamo necesario a su preparador, Mark Glatt, que atraviesa el duelo por el inesperado fallecimiento de su esposa, Dena, en febrero.
"Ella lo trajo hasta aquí hoy", soltó un Glatt visiblemente conmovido ante los micrófonos. Y es que, más allá del entrenamiento impecable, el ambiente en las tribunas se sentía que había una fuerza extra empujando al potrillo en la recta final.
En los papeles, So Happy enfrentaba el estigma de su origen. Siendo un hijo del campeón velocista Runhappy, muchos dudaban de su capacidad para digerir los 1800 metros. Sin embargo, su línea materna aportó la dosis de resistencia necesaria: su abuelo es nada menos que Blame (Arch), aquel que le quitó el invicto a la legendaria Zenyatta (Street Cry) en los dos kilómetros del Classic (G1).
Con la conducción magistral de Mike Smith, So Happy viajó expectante en una tercera colocación mientras el gran favorito Potente (un costoso hijo de Into Mischief del equipo de Bob Baffert) marcaba el camino con parciales de 23s3/100 y 46s.
Al ingresar al codo final, Smith llamó a la realidad a su conducido. So Happy dominó con solvencia y, aunque Potente intentó presentar batalla en el inicio del derecho, la superioridad del pupilo de Glatt fue abrumadora. Cruzó el disco con 2 3/4 cuerpos de ventaja en un tiempo de 1m49s1/100, dejando en claro que "le queda nafta en el tanque" para los dos kilómetros del Derby.
Para sus propietarios, Hans y Ana Maron (Saints or Sinners) y Robert Norman, la victoria representa la culminación de décadas de inversión y pasión. "Hans ha soñado con esto durante 50 años", confesó Ana. La relación de los Maron con Glatt excede lo profesional; son amigos íntimos que se han sostenido mutuamente en los momentos más difíciles, lo que convirtió el círculo de ganadores en un mar de abrazos y lágrimas.
La historia de So Happy es también un tributo al ojo clínico de Glatt. El potrillo fue adquirido en OBS Marzo por US$ 150.000, un valor que hoy parece una ganga considerando su evolución. Criado por Leverett S. Miller, el potrillo había pasado por las ventas de subasta como destete por apenas US$ 12.000, demostrando que en el turf la clase no siempre viene con etiquetas de millones de dólares.
Con 100 puntos en el bolsillo y la moral por las nubes, So Happy se encamina ahora hacia Kentucky. El desafío será mayor, pero después de lo visto en Santa Anita, nadie se atreve a ponerle techo a un caballo que corre por la gloria... y por el recuerdo de los que ya no están.

