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Sovereignty recuperó su corona en el Whitney y volvió a ilusionar rumbo al Breeders' Cup Classic

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 14 horas
  • 4 min de lectura

El Caballo del Año recuperó su mejor versión en Saratoga, venció con enorme autoridad en el Whitney Stakes (G1) y aseguró su lugar en Keeneland; Nitrogen brilló entre los machos con un notable segundo puesto



SARATOGA SPRINGS, New York (Especial para Turf Diario).- Había algunas dudas después de sus dos actuaciones anteriores, pero Sovereignty se encargó de despejarlas todas de un solo golpe. El Caballo del Año vigente reapareció en toda su dimensión este sábado en Saratoga Race Course, donde desplegó su característica atropellada para quedarse con el Whitney Stakes (G1-1800 m, US$ 1.000.000), uno de los grandes clásicos del verano estadounidense, asegurándose además un lugar en el próximo Breeders' Cup Classic (G1) mediante el programa Win and You're In.

El hijo de Into Mischief, criado por Godolphin en Kentucky y preparado por Bill Mott, venía de dejar interrogantes tras escoltar a White Abarrio (Race Day) en el Oaklawn Handicap (G2) y finalizar tercero en el Stephen Foster Stakes (G1), disputado sobre una pista pesada y sellada en Churchill Downs. Sin embargo, sobre una superficie seca volvió a mostrar el nivel que el año pasado lo llevó a conquistar el Kentucky Derby (G1), el Belmont Stakes (G1), el Jim Dandy (G2) y el Travers Stakes (G1).

"Por supuesto que había preocupación. Siempre pasa cuando un caballo que venía ganando empieza a perder; uno se pregunta qué ocurrirá la próxima vez", reconoció Mott. "Sabía que estaba llegando muy bien a la carrera, pero una cosa es cómo trabaja por las mañanas y otra es demostrarlo en la pista, frente a este grupo de caballos. Hoy apareció el Sovereignty que esperábamos y no nos defraudó."

Con Junior Alvarado nuevamente en sus riendas, Sovereignty dejó que la carrera se desarrollara delante suyo. Mientras la campeona Nitrogen (Medaglia D'Oro), única hembra del lote, marcaba el camino tras un pequeño tropiezo en la partida, presionada por el favorito Magnitude (Not This Time), el defensor de Godolphin se acomodó inicialmente quinto, aunque fue perdiendo posiciones hasta quedar momentáneamente último en el opuesto.

Lejos de inquietarse, Alvarado respetó el libreto: "Bill me dijo que lo montara como siempre. Que confiara en él y lo dejara correr donde quisiera. Si quería venir más cerca, bien; si prefería esperar, no iba a obligarlo", explicó el jockey venezolano. "A la altura de los 1000 metros sentí que empezó a entusiasmarse cuando avanzaban los caballos por dentro y allí inició su movimiento. Desde ese momento no dejó de venir."

Nitrogen seguía firme al frente al ingresar en la recta, intentando convertirse en la primera yegua en ganar el Whitney desde Personal Ensign (Private Account) en 1988. Antiquarian tampoco cedía y White Abarrio nunca encontró el cambio de ritmo necesario. Pero, abierto en el centro de la pista, Sovereignty comenzó a devorar terreno con la potencia que lo caracteriza.

"Cuando doblamos la curva ya sabía que lo tenía lanzado. Venía comiéndose la cancha", resumió Alvarado.

La definición duró apenas unos metros. Sovereignty pasó de largo a Nitrogen a la altura de los 200 finales y terminó escapando con enorme autoridad para imponerse por 4 3/4 cuerpos, recorriendo los 1800 metros en 1m47s91/100.

Nitrogen sostuvo un extraordinario segundo puesto, apenas pescuezo por delante de Antiquarian (Preservationist), mientras Baeza (McKinzie), Tiztastic (Tiz the Law), Magnitude y White Abarrio completaron el marcador.

Para Mott, además del triunfo, hubo otro momento que difícilmente olvide: "¿Saben qué fue lo más especial? Escuchar al público cuando Sovereignty volvió frente al recinto de los vencedores. Fue increíble. Estuve aquí toda la tarde y no escuché una ovación semejante en ninguna otra carrera. La gente realmente quería verlo volver a ganar", comentó emocionado.

La misma sensación transmitió Michael Banahan, director de sangre de Godolphin USA: "Me alegra especialmente que toda esta gente haya podido verlo correr. El público se ha identificado muchísimo con él, como ya ocurrió el año pasado en el Travers (G1) y el Belmont (G1). Hoy respondió frente a uno de los mejores lotes que recordemos para un Whitney", destacó.

El próximo objetivo del campeón será el Jockey Club Gold Cup (G1), el 18 de septiembre, en el nuevo Belmont Park. Allí podría producirse el esperado choque frente al extraordinario Forever Young (Real Steel), vencedor del último Breeders' Cup Classic, prueba que Sovereignty debió perderse el año pasado por un problema de salud.

"El Jockey Club Gold Cup siempre estuvo en nuestros planes", confirmó Mott entre sonrisas. "Llegó la hora... No podemos echarnos atrás, ¿no?".

Más allá del regreso triunfal de Sovereignty, la actuación de Nitrogen también mereció un capítulo aparte. La pupila de Mark Casse se convirtió apenas en la tercera potranca en los últimos 38 años en enfrentar a los machos en el Whitney y estuvo muy cerca de lograr una hazaña histórica.

"No suelo emocionarme con facilidad por una carrera de caballos, pero ella me emocionó", confesó Casse. "Se golpeó un poco al largar y aun así fue al frente, dio pelea toda la carrera y sólo la superó un caballo extraordinario. Les ganó a muchos muy buenos. Es una yegua increíble."

El Whitney volvió a tener a Sovereignty como dueño absoluto. Y, después de algunas actuaciones que habían sembrado interrogantes, el campeón dejó un mensaje tan claro como contundente: cuando encuentra las condiciones ideales, sigue siendo el mejor fondista sobre arena de los Estados Unidos.



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