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Sovereignty se quedó con el título de Caballo del Año 2025 en los Estados Unidos

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    Turf Diario
  • hace 32 minutos
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En una decisión casi unánime, el crack se llevó el mayor honor al cabo de una nueva entrega de los Eclipse Awards


Sovereignty tuvo una campaña impecable / ADAM COGLIANESE / NYRA
Sovereignty tuvo una campaña impecable / ADAM COGLIANESE / NYRA

La hípica de los Estados Unidos vivió su noche de gala en el histórico The Breakers Palm Beach, donde la NTRA, el Daily Racing Form y la NTWAB se unieron para premiar la excelencia de una temporada 2025 que ya es inolvidable. En el marco de la 55ª entrega anual de los Resolute Racing Eclipse Awards, la máxima distinción no deparó sorpresas pero sí mucha emoción: Sovereignty, el potrillo que paralizó al mundo con su doblete en el Kentucky Derby (G1) y el Belmont Stakes (G1), fue ungido como el Caballo del Año.

El pupilo de Bill Mott, defensor de las sedas de Godolphin, recibió una mayoría abrumadora de 201 votos sobre 220 posibles, dejando en el camino al fenomenal japonés Forever Young (Real Steel) -ganador del Breeders’ Cup Classic (G1)- y al invicto Ted Noffey (Into Mischief). La campaña de Sovereignty fue un manual de eficiencia y clase, sumando además los triunfos en el Travers Stakes (G1), el Jim Dandy (G2) y el Fountain of Youth (G2), siempre bajo la guía del jinete venezolano Junior Alvarado. Como era de esperarse, el zaino también se llevó el trofeo como Campeón Tres Años Macho, redondeando una jornada histórica para sus conexiones.

La hegemonía de Godolphin no se detuvo allí. El coloso internacional lideró por novena vez el rubro de Propietario y, por quinta temporada consecutiva, se llevó el premio como Criador. Con un récord de ganancias de US$ 22.395.556, la escuadra del Sheikh Mohammed completó una hazaña que no se veía desde 1952 (en manos de Calumet Farm), al lograr el doblete en las Oaks (G1) con Good Cheer (Medaglia D'Oro) y en el Derby con Sovereignty. Además, su representante Notable Speech (Dubawi) fue distinguido como el Campeón Macho en Césped tras su campaña estelar en el Norte.

En el plano de los profesionales, el mencionado Bill Mott se consolidó como una leyenda viviente al obtener su quinto Eclipse como Entrenador del Año, sumando este éxito a los logrados con caballos de la talla de Cigar (Palace Music) y Cody’s Wish (Curlin).

Por su parte, el francés Flavien Prat fue elegido por segundo año consecutivo como el Jockey del Año, tras una temporada donde acumuló 46 triunfos de grado y 13 victorias de G1, incluyendo los éxitos de Nysos (Nyquist) y Splendora (Audible) en la serie de la Breeders’ Cup. Entre los jinetes, la noche se completó con el premio para el aprendiz Pietro Moran, dominador absoluto de la estadística en Canadá.

El resto de las categorías equinas reflejaron la paridad y el nivel de la industria. Forever Young (Real Steel) le otorgó a Japón su segundo Eclipse gracias a su labor como Campeón Adulto en Arena, mientras que la estelar Thorpedo Anna  (Fast Anna) sumó un nuevo trofeo a sus vitrinas como Campeona Adulta en Arena tras lucirse en el Apple Blossom (G1) y el Personal Ensign (G1). La potranca Nitrogen  (Medaglia D'Oro) se quedó con el título de Campeona Tres Años Hembra por su versatilidad en ambas superficies, y los velocistas Book’em Danno (Bucchero) y Shisospicy (Mitole) (ganadora del Turf Sprint) fueron reconocidos como los mejores en sus respectivos sexos.

En los rubros de los más precoces, el invicto Ted Noffey fue el Campeón Dos Años Macho tras su paso triunfal por Keeneland y Del Mar, mientras que Super Corredora (Gun Runner) se llevó la corona entre las potrancas tras su demoledora victoria en el Breeders’ Cup Juvenile Fillies (G1). La división de salto quedó en manos de Cool Jet (Jet Away), el veterano de 9 años que dominó el Commonwealth Cup Stakes.

La gala también tuvo espacio para el recuerdo y el honor. Edward L. Bowen fue distinguido de forma póstuma con el Eclipse Award al Mérito, mientras que el icónico relator Trevor Denman y el histórico starter de Nueva York, Bob Duncan, recibieron premios especiales por sus trayectorias de excelencia.

Fue, en definitiva, una noche de tributo al purasangre, cerrando un 2025 que devolvió a la hípica norteamericana ese brillo clásico de la mano de un campeón indiscutido como Sovereignty, cuya consagración como Caballo del Año no sorprendió a nadie.

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