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Stay Tune y una conquista monumental: las diez de Dany, las cuatro del Stud Las Monjitas

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 1 hora
3 min de lectura

El hijo de Fortify ganó el Gran Premio Jockey Club con una atropellada formidable y agigantó los números de Carlos Daniel Etchechoury y la caballeriza de Camilo Bautista; Hi Pocho fue un digno segundo y Linguado quedó fuera de la carrera por la Triple Corona



Diez veces el Gran Premio Jockey Club (G1). Diez veces la satisfacción de haber preparado al potrillo capaz de imponerse en el Classic más antiguo del país. Carlos Daniel Etchechoury alcanzó este sábado una dimensión que obliga a mirar mucho más allá de nuestras fronteras para encontrar referencias. Son números de Aidan O’Brien, de Bob Baffert, de esos entrenadores cuyas estadísticas provocan admiración en todo el mundo. Aquí, ese lugar lo ocupa Dany, que volvió a escribir historia de la mano de Stay Tune y de las sedas de Las Monjitas.

El potrillo puso la potencia; el entrenador, la paciencia y la precisión; la caballeriza de Camilo Bautista, otra apuesta ganadora a las grandes carreras. El resultado fue una conquista imponente en la segunda escala de la Triple Corona, sobre los 2000 metros de césped que coronaron un sábado de alto vuelo en el Hipódromo de San Isidro.

Para Las Monjitas, el festejo tuvo también una dimensión extraordinaria: fue su cuarto Jockey Club desde 2020. Cuatro victorias en siete versiones de una prueba que exige clase, resistencia y madurez cuando los potrillos todavía están construyendo su identidad. Una frecuencia excepcional, que habla de la fortaleza de un proyecto y de una sociedad con Etchechoury que sigue multiplicando sus tardes inolvidables.

Stay Tune eligió ese escenario para entregar la actuación que se le venía reclamando. Había ganado debutando y luego transitado el proceso selectivo siempre cerca de los mejores: segundo en el Gran Criterium (G1), tercero en las Estrellas (G1) y nuevamente tercero en las 2000 Guineas (G1). Sus condiciones estaban a la vista, aunque las últimas actuaciones habían dejado cierto gusto a poco. Faltaba verlo transformar aquellas insinuaciones en una victoria de esta magnitud.

Desde las Guineas, Dany trabajó con el Jockey Club como objetivo. El tiempo y el salto de la milla a los dos kilómetros hicieron el resto. Con sus 514 kilos, el hijo de Fortify encontró el espacio para desplegar su físico y una distancia en la que pudo administrar energías antes de descargar una atropellada arrolladora.

Adelante, Aki (Cima de Triomphe) marcó el camino, seguido por Hi Pocho (Hi Happy), el favorito, que llegaba respaldado por su contundente victoria en el Clásico Ensayo (G3). Mientras ellos asumían el protagonismo, Cristian Velázquez llevaba a Stay Tune entre los últimos, esperando el momento de ponerlo en marcha. El codo lo encontró muy abierto, cediendo terreno, pero con toda la recta por delante para demostrar cuánto tenía guardado.

Hi Pocho dominó en el derecho y durante un tramo sostuvo la ilusión de prolongar su gran momento. Sin embargo, por afuera apareció una fuerza imposible de contener. Cuando Velázquez embaló a Stay Tune, la respuesta fue inmediata y decisiva. Su avance cambió la carrera: alcanzó la punta al promediar la recta y se desprendió hasta cruzar con un cuerpo y medio de ventaja.

La diferencia expresó con claridad su superioridad, pero fue la forma de conseguirla lo que agrandó la impresión. Viniendo desde el fondo y después de doblar lejos de los palos, Stay Tune tuvo recursos para resolver con autoridad ante un adversario que también corrió una carrera enorme.

Porque Hi Pocho hizo honor a su candidatura. Dio la cara desde temprano, pasó al frente y únicamente cedió ante la mejor versión del ganador. Su segundo puesto confirmó el valor de lo mostrado en el Ensayo. Cinco cuerpos detrás llegó El Cambiao (Imperador), de excelente labor para un potrillo que venía de salir de perdedor sobre 2000 metros.

El resultado también dejó un detalle genealógico: Roman Ruler (Fusaichi Pegasus), consiguió el 1-2 como abuelo materno. Y realzó los antecedentes de Colorado del Monte (Strategos), que había vencido dos veces a Stay Tune antes de ser exportado para continuar su campaña en Dubai.

La contracara fue Linguado (Cosmic Trigger), undécimo a 23 cuerpos y medio. Heredero de la Polla de Potrillos (G1) tras el distanciamiento de Fletcher (Gershwin), era el único aspirante a la Triple Corona. Su derrota prolongó la espera: van para 31 años desde la hazaña de Refinado Tom (Shy Tom), en 1996.

Para Stay Tune, que fue criado por el Haras Vacación, en cambio, el horizonte se ensanchó. Los 2400 metros del Carlos Pellegrini (G1) supondrán otra exigencia, pero su comodidad en el césped, la distancia y la espera alimentan la ilusión. Las Monjitas vuelve a mirar hacia la gran cita. Y Dany, dueño de diez Jockey Club, ya tiene otro potrillo con el que soñar en grande.



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