Subsanador buscará cortar una sequía de 29 años para Argentina en la Hollywood Gold Cup
- Turf Diario

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La última victoria para nuestro país en la trascendente prueba la alcanzó Gentlemen en 1997, cuando todavía se corría en Hollywood Park

Por Diego H. Mitagstein
Hay carreras que, por historia, escenario y jerarquía, tienen un peso diferente. La Hollywood Gold Cup, nacida en 1938 y convertida rápidamente en una de las grandes pruebas para fondistas en los Estados Unidos, es una de ellas. Y allí, en medio de leyendas, de campeones y de páginas imborrables del turf norteamericano, la Argentina supo dejar una huella profunda, de esas que todavía hoy sobreviven al paso del tiempo.
Este lunes, en una nueva versión del tradicional cotejo, el campeón Subsanador (Fortify) intentará sumarse a esa galería de héroes sudamericanos que lograron conquistar la prueba. Será otro desafío grande para el caballo preparado por Richard Mandella, que vuelve a medirse en la elite norteamericana buscando recuperar el brillo que lo llevó a ser uno de los mejores fondistas del continente hace un par de años.
La relación de la Argentina con la Hollywood Gold Cup comenzó prácticamente desde el origen mismo de la carrera. Después de que el inolvidable Seabiscuit (Hard Tack) se quedara con la edición inaugural de 1938, al año siguiente apareció el primer impacto albiceleste: Kayak, hijo de Congreve, se convirtió en el primer caballo argentino en ganar la prueba y, también, en el primer extranjero en lograrlo.
Aquella victoria de 1939 tuvo un valor enorme. El turf argentino comenzaba a exportar calidad al mundo y Kayak fue uno de los pioneros en demostrar que los caballos criados en el sur podían competir de igual a igual con los mejores norteamericanos. En tiempos donde viajar era una aventura y la adaptación mucho más compleja que hoy, su conquista abrió una puerta histórica.
Hubo que esperar tres décadas para volver a escuchar acento argentino en el círculo de vencedores. En 1969 apareció Figonero, uno de los caballos más extraordinarios que exportó el país. Entrenado por el genial Warren Stute en California, el hijo de Idle Hour desarrolló una campaña formidable en los Estados Unidos y encontró en la Hollywood Gold Cup una de sus actuaciones emblemáticas.
Figonero era un caballo de una versatilidad excepcional. Había brillado tanto en césped como en arena y terminó consolidándose como una verdadera máquina de correr. Su triunfo en la Gold Cup confirmó el enorme prestigio que los caballos argentinos habían alcanzado internacionalmente durante aquellas décadas doradas.
La tercera bandera argentina flameó mucho más cerca en el tiempo y con un nombre que todavía despierta admiración: Gentlemen. El crack criado en el Haras de La Pomme ganó la Hollywood Gold Cup de 1997 cuando la carrera todavía se disputaba en el mítico Hollywood Park, escenario icónico del turf californiano.
Hijo de Robin des Bois y entrenado por Richard Mandella, Gentlemen fue uno de los mejores caballos argentinos exportados en la década del 90. Tenía clase, potencia y una enorme capacidad para sostener el ritmo en pruebas largas. Su éxito en la Gold Cup terminó de transformarlo en figura internacional, enfrentándose semana tras semana con los mejores fondistas de los Estados Unidos.
Pero la huella sudamericana en la carrera no terminó allí. Un año antes del triunfo de Gentlemen, en 1996, el brasileño Siphon ofreció una exhibición memorable. El hijo de Itajara fue uno de los grandes fenómenos que produjo Brasil y en los Estados Unidos alcanzó categoría de súper estrella, al punto de ser considerado uno de los mejores caballos del mundo en su momento.
Más adelante, en 2004, Chile también escribió su capítulo dorado gracias a Total Impact (Stuka), otro sudamericano de enorme calidad que logró quedarse con la carrera y ampliar todavía más el dominio regional en una prueba históricamente reservada para campeones.
En definitiva, la Hollywood Gold Cup no sólo representa una carrera de enorme tradición para el turf estadounidense. También es un escenario donde Sudamérica, y particularmente la Argentina, construyó parte de su prestigio internacional.
Ahora será el turno de Subsanador. El alazán que supo conquistar varios G1 en Argentina y transformarse en figura de la escena local buscará revivir aquellas gestas inolvidables. No será sencillo, porque la competencia vuelve a presentar adversarios de máxima categoría, pero la historia demuestra que cuando un argentino llega a la Hollywood Gold Cup, nunca conviene descartarlo demasiado rápido.





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