Trendsetter dio el golpe en Keeneland y sorprendió a todos en el Lexington Stakes
- Turf Diario

- 13 abr
- 2 min de lectura
A 32-1, el pupilo de Ben Colebrook prolongó su momento soñado con otro batacazo en el meeting primaveral, aunque su camino hacia la Triple Corona parece improbable

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- El turf tiene esas historias que ni el más optimista se anima a escribir. Y Ben Colebrook está viviendo una de ellas. Apenas 8 días después de haber dado el golpe con Percy’s Bar (Upstart) en el Ashland Stakes (G1), el entrenador volvió a sacudir Keeneland con un impacto todavía mayor: la victoria de Trendsetter a 32-1 en el Lexington Stakes (G3).
“Que alguien me pellizque… esto no lo esperás nunca”, soltó entre sonrisas, todavía incrédulo. Y no era para menos. De outsider total a protagonista absoluto El público lo dejó pasar. Literalmente.
Séptimo en la consideración de apuestas dentro de un lote de 9 potrillos de 3 años, Trendsetter llegaba con una racha de 5 derrotas consecutivas, aunque con actuaciones decorosas en el plano selectivo. Nada hacía prever lo que vendría.
Corriendo sobre 1700 metros, el hijo de Modernist se acomodó cuarto durante gran parte del desarrollo, mientras Corona de Oro (Bolt d'Oro) marcaba el ritmo con parciales de 23s68/100, 47s92/100 y 1m12s12/100.
Pero en la segunda curva empezó a gestarse la historia. Con un avance potente y sostenido, Trendsetter fue a buscar la carrera y, ya en la recta, pasó de largo. No sólo dominó: se escapó. Terminó cruzando el disco con 2 1/4 cuerpos de ventaja sobre The Hell We Did (Authentic), mientras el puntero resistía en el tercer lugar. El reloj marcó 1m44s51/100, en una pista rápida. El dividendo, en cambio, fue mucho más impactante: US$ 66,68 por boleto ganador.
Pese a la magnitud de la sorpresa, el resultado difícilmente modifique el mapa rumbo a la Triple Corona. El Lexington Stakes, última escala del Road to the Kentucky Derby, ofrecía apenas 20 puntos al ganador, una cifra insuficiente para acceder al Derby, incluso considerando una suplementación de último momento.
Ni siquiera el propio Colebrook parece tentado: “Hay muchas carreras para los 3 años. Probablemente lo dejemos pasar, pero lo vamos a hablar”, dijo, dejando abierta -aunque lejana- la opción del Preakness Stakes (G1).
Trendsetter, criado sobre la base de Suyapa (por Astrology), fue adquirido en US$ 130.000 en las ventas de Ocala y representa ahora el primer ganador clásico de grado para su padre Modernist, que comienza a hacerse un nombre entre los padrillos jóvenes en Kentucky.
Para Colebrook, en tanto, el mérito también pasa por el contexto: “Es muy importante entrenar todo el año en Keeneland y tener un caballo que conoce esta pista”, explicó. En un meeting donde ya había dado una gran sorpresa, el entrenador volvió a demostrar que en el turf no hay imposibles.
Y que, a veces, los caballos que nadie mira…





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