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Zac Purton: la consistencia como bandera detrás de una leyenda de Hong Kong

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 2 días
  • 3 min de lectura

El australiano repasó el camino que lo llevó a convertirse en una de las máximas figuras de Sha Tin, destacando las durísimas rivalidades con Douglas Whyte y Joao Moreira



SHA TIN, Hong Kong (Especial para Turf Diario).- Cuando Zac Purton desembarcó en Hong Kong allá por 2007, pocos podían imaginar que estaba comenzando una de las carreras más extraordinarias que haya visto la hípica asiática. Casi dos décadas después, convertido en el jinete más exitoso de la historia moderna del circuito, el australiano mira hacia atrás y tiene claro cuál fue la clave de su ascenso.

No fueron únicamente los triunfos, ni los récords, ni las estadísticas. Para Purton, el aspecto del que se siente más orgulloso es otro: la consistencia.

"Esa es probablemente la cosa de la que más orgulloso estoy", reconoció recientemente. "Muchos jockeys pueden tener una gran racha durante algunas semanas o algunos meses, pero sostener ese nivel durante diez meses de temporada y hacerlo durante más de una década es algo diferente".

Esa regularidad fue la que le permitió construir una trayectoria incomparable en uno de los ambientes más competitivos del mundo, donde cada reunión representa una batalla y donde las oportunidades deben ganarse día tras día.

Sin embargo, el camino estuvo lejos de resultar sencillo.

Purton recuerda especialmente la temporada 2012/2013, cuando por primera vez sintió que estaba listo para desafiar el dominio del legendario Douglas Whyte, dueño absoluto del campeonato de jockeys durante más de una década.

La pelea era intensa y ambos llegaban prácticamente igualados a la recta final de la temporada cuando un inesperado problema físico cambió el panorama. Un cuadro de cálculos renales obligó al australiano a perderse varias reuniones decisivas y el sueño del campeonato quedó postergado.

"Estábamos cabeza a cabeza y terminé perdiéndome algunas jornadas importantes. Esa oportunidad se me escapó", recordó. "Pero también me dio la confianza de saber que ya estaba en condiciones de pelear por el título".

La revancha no tardó demasiado. De regreso para la temporada 2013/2014, Purton salió decidido a cambiar la historia. Lo hizo con una fuerza demoledora, logrando los 50 triunfos más rápidos registrados hasta entonces en Hong Kong y terminando finalmente con el largo reinado de Whyte.

Pero cuando parecía haber alcanzado la cima, apareció un nuevo desafío. La llegada del brasileño Joao Moreira, procedente de Singapur y ya convertido en una estrella internacional, dio origen a una de las rivalidades más fascinantes que haya conocido el turf moderno.

Durante casi una década, Purton y Moreira protagonizaron una lucha permanente por el liderazgo. Intercambiaron títulos, establecieron récords y elevaron el nivel de exigencia a cotas pocas veces vistas.

"Las batallas que tuvimos fueron increíbles", recordó Purton. "En un par de ocasiones el campeonato se definió en la última reunión. Llevamos nuestros cuerpos al límite intentando conseguir lo que conseguimos".

Aquella competencia feroz terminó beneficiando a ambos.

"Nos sacamos todo el uno al otro", explicó. "Hubo momentos en los que pensé que ya no podría seguir. Exigimos hasta la última gota de energía del otro y eso tuvo un costo enorme". Sin embargo, también fue el combustible que impulsó a Purton hacia una dimensión histórica.

Hoy, convertido en sinónimo de excelencia dentro del turf hongkonés, el australiano entiende que los grandes rivales que encontró en el camino fueron tan importantes como su propio talento. Porque si algo define su extraordinaria trayectoria no son únicamente las victorias, sino la capacidad de mantenerse en la cima año tras año, generación tras generación.

Una consistencia que, en un deporte tan competitivo como las carreras de caballos, vale tanto como cualquier récord.

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