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Zany vuelve en el Ashland Stakes con aura de estrella y credenciales de sobra

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 11 horas
  • 2 Min. de lectura

Invicta en tres salidas, la hija de American Pharoah buscará consolidarse como líder de la generación rumbo al Kentucky Oaks


Zany expone su invicto en el Ashland Stakes / ADAM COGLIANESE
Zany expone su invicto en el Ashland Stakes / ADAM COGLIANESE

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- A veces, el prestigio de un caballo crece incluso sin necesidad de salir a la pista. Es exactamente lo que viene ocurriendo con Zany, la invicta hija de American Pharoah que este viernes volverá a escena en el Ashland Stakes (G1), una de las pruebas clave del meeting de primavera de Keeneland y escala directa hacia el Kentucky Oaks (G1).

Representante del Repole Stable y entrenada por Todd Pletcher, la potranca llega con un récord impecable de 3 victorias en igual cantidad de presentaciones, con una contundencia que impresiona: 17 3/4 cuerpos de ventaja acumulada. Entre esos éxitos sobresalen su triunfo en el Demoiselle Stakes (G2) en Aqueduct y su regreso triunfal esta temporada en el Suncoast Stakes (L), en Tampa Bay Downs.

Pero su figura se potenció aún más sin competir. El 21 de marzo, Life of Joy (Gun Runner), a la que había superado por 2 3/4 cuerpos en el Suncoast, arrasó en el Fair Grounds Oaks (G2) por 3 3/4 largos, reforzando el valor de aquel éxito y elevando el estatus de Zany dentro de su camada.

Para Pletcher, el desafío no es menor: buscará su cuarto triunfo en el Ashland en los últimos 6 años, repitiendo una fórmula que ya le dio grandes resultados. El antecedente inmediato remite a Nest (Curlin), que siguió un camino similar -Demoiselle, Suncoast y luego Ashland- antes de su categórica victoria en 2022.

El Ashland, además, ofrece puntos vitales para el Kentucky Oaks , con un reparto de 100-50-25-15-10 para las cinco primeras, lo que lo convierte en una cita determinante para definir liderazgos.

Entre las rivales más peligrosas aparece Percy’s Bar, que regresa tras su tercer puesto en la Breeders’ Cup Juvenile Fillies (G1). La hija de Upstart conoce bien Keeneland: ganó allí en su debut y cruzó primera en el Alcibiades Stakes (G1), aunque luego fue distanciada por interferencia. Con tres figuraciones en el máximo nivel, llega con trabajos espectaculares, incluyendo un medio kilómetro en 47s2/5, el mejor del día.

“Está trabajando de manera extraordinaria, sin que tengamos que exigirla. Llega en gran forma”, aseguró su entrenador Ben Colebrook, aun reconociendo el desafío de reaparecer directamente en un G1.

Otra que despierta expectativas es French Friction, invicta en 2 presentaciones y reciente ganadora del Dixie Belle Stakes (L) en Oaklawn Park por 5 3/4 cuerpos. La pupila de Mark Casse, hija de City of Light, enfrentará por primera vez dos curvas, en un test clave para medir su verdadero alcance.

El tablero está servido. Pero todas las miradas apuntan a Zany. Por su invicto, por su contundencia y por ese plus que sólo tienen las grandes: la capacidad de seguir creciendo incluso cuando no corren. En Keeneland tendrá la oportunidad de confirmar que lo suyo no es sólo promesa. Que está lista para liderar. Y, quizás, para empezar a escribir su propio camino hacia la gloria en Churchill Downs.

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