El hijo de Key Deputy ratificó su previa victoria en el Estrellas Mile (G1) venciendo ahora en el Gran Premio Palermo (G1)

Por segunda vez en una semana el jockey Lautaro Balmaceda y el entrenador Enrique Martín Ferro se unieron para conseguir un triunfo de G1. Antes, fue con la potranca Bellagama (Grand Reward) en el Gran Premio Enrique Acebal (G1) de San Isidro, y este sábado repitieron el plato con Power Up en el Gran Premio Palermo (G1-1600 m, arena pesada), uno de las cuatro carreras jerárquicas que adornaron la reunión del Gran Premio Nacional (G1).

Al hijo de Key Deputy la pandemia y el largo corte que vivió al actividad hípica parecen haberle caído de perillas, devolviéndolo al nivel que había mostrado de potrillo, mejorándolo, incluso. Dio una muestra dando el golpe a mediados de septiembre en el Gran Premio Estrellas Mile (G1), y ahora lo confirmó ante un  grupo de rivales en el último gran cruce de la temporada para la división sobre la histórica cancha porteña.

El desarrollo se preveía violento, y así fue cuando dijeron vamos. Don Empeño respetó a rajatabla su condición de puntero y asomó al frente, pero Balmaceda no le dio un metro de ventaja con Power Up, ubicándolo a las patitas del favorito, dispuesto a presionarlo siempre. Quil Hero (Andromeda’s Hero) y Daniel Boone (Roman Ruler) quisieron venir cerca también, pero la osadía la pagaron cansándose tanto en el derecho que cerraron la marcha.

Nunca dejaron su virtual pelea Don Empeño y Power Up. Al pisar la recta aquél abrió una diferencia algo más amplia y daba la sensación que podría mantenerla, pero en el último cuarto de recorrido se cansó y permitió la reacción de Power Up, que avanzó por el centro para dominarlo por los 250 metros y abrir una diferencia en su favor de 4 cuerpos; a otros 2 1/2, Chemin du Ciel (Equal Stripes) decoró la trifecta.

El tiempo de 1m36s17/100 no llamó la atención, y si se observa el parcial final de casi 26 segundos (siempre según el discutible reloj de Palermo…) se llega a la conclusión que toda la velocidad y el vértigo que hubo en el inicio faltó, casi con lógica en el cierre.

Power Up, criado en el Haras La Quebrada e hijo de la generosísima Stormy Puntera (Bernstein), le dio otro G1 al Stud Urquiza, que tiene en sus filas tres milleros de clase, pues al héroe del Palermo deben sumarse El Consorte (Grand Reward) y Luk Joy (Fortify), como para pensar el dominar el panorama de la categoría en las tres pistas…