La hija de Anjiz Lake batió de punta a punta a los machos en el Clásico General Manuel Belgrano (G2)

LA PLATA.- Sus allegados insisten en llevar a mayores distancias, pero, cada vez que puede, la generosísima Princesa Lake demuestra y ratifica que lo suyo pasa por la velocidad, y si es con codo, mejor todavía. La alazana se reencontró con el triunfo en el entretenido martes platense batiendo a los machos en el tradicional Clásico General Manuel Belgrano (G2-1200 m, arena pesada), trepándose a la cima entre los sprinters que actúan aquí.

De la mano de una muy acertada conducción de William Pereyra, que graduó sus energías con exactitud, la hija de Anjiz Lake y Kamy Realeza (Kamyacho) se impuso de punta a punta, recompensando a sus seguidores con un jugoso (y de alguna forma injusto) dividendo de $ 14,10.

Desde 3 cuerpos, el norteño Endler (Cima de Triomphe) terminó como escolta en buena gestión, y a otro largo The Country (The Leopard) culminó tercero, en una labor sólida y dando a entender que el plano clásico no le queda grande. Por el contrario, nada se vio de Che Zorro (Greenspring) y Basko Prince (Strategic Prince), enemigo y favorito, respectivamente, y que concluyeron octavo y noveno, muy alejados. 

La ganadora decoró el mejor éxito de su campaña con un destacado tiempo de 1m11s22/100 y ahora muestra 5 lauros por total, tres de ellos en lo gradual, ya que de potranca había sabido vencer también a los “muchachitos” en el Velocidad (G3) de San Isidro y hace poco más de 3 meses se quedaba, también aquí, con el Arturo A. Bullrich (G3).

No hay dudas por qué carriles debe desarrollarse la campaña de la muy corredora Princesa Lake, a la que Silvio Loyola mantiene en perfecto estado de salud y con la que la gente del Stud El Entrerriano disfruta al máximo de las bondades de tener un caballo con tanta generosidad “en casa”.