La hija de Manipulator se lució de punta a punta en la central porteña, con el jockey logrando cinco victorias

Aprovechando al máximo su imparable velocidad inicial, Pura Bellota tuvo el mejor de los regresos en el esperado viernes de Palermo, venciendo de un extremo al otro en el Clásico México (G3-1000 m, arena) y recuperándose de los dos tropiezos con que se había despedido en noviembre último.

Antes ganadora del Handicap APHARA, bajo estas mismas circunstancias, la hija de Manipulator y Rubia Pop (Candy Stripes) tuvo el mejor de los estrenos en el terreno gradual, adelantándose a un grupo numeroso y complicado.

En una tarde maravillsa para William Pereyra, que terminaría redondeando nada menos que cinco victorias, el jockey dejó correr de abajo a la pupila de Martín Garrido, buscando aprovechar, justamente, ese arranque fuerte. Rindió sus frutos la táctica, pues sacó de ritmo a sus rivales, se distanció por los 300 metros y arriba, aunque cansándose, tuvo el resto necesario como para contener la atropellada de la favorita Queen Liz (Lizard Island) por 1 largo; a otros 3, Elcisa (Angiolo) completó la trifecta con 3/4 de cuerpo de ventaja sobre Embozada Nistel (Van Nistelrooy).

Criada por el Haras La Pasión y defensora de los colores de la caballeriza riocuartense Aliru, Pura Bellota pagó dividendos al desafío que se propuso su gente al dejarla en entrenamiento aún a los 6 años, una edad en la que la mayoría de las yeguas emprende el camino de la reproducción. Ciertamente que sus dos gestiones anteriores invitaban a tomar este último camino, pero la confianza pudo más.

La heroína del clásico fue la última cría de la generosa Rubia Pop (Candy Stripes), vencedora en dos ocasiones en su paso por las pistas y luego madre de 11 crías, de las cuales 10 corrieron y todas ellas resultaron ganadoras, un récord envidiable. Pura Bellota es su segundo hijo que adquiere carácter de black-type, tal como lo había hecho hace ya una década Pop Gun (Editor’s Note), después de llegar segundo en el Clásico Uberto F. Vignart (G2) de La Plata.

Rubia Pop es hermana materna del G1 Pier Seventeen (Ringaro) y también de la placé de G1 Purpose (Ride the Rails), una de las fundadoras del Haras La Pasión. En su pedigree aparecen otros buenos caballos como el inolvidable campeón Pretencioso (Utópico), el fondista Premier Role (Mat Boy) o el millero Peñón (Lefty), todos ellos criados en el Haras Las Ortigas de la familia Correas.

Pura Bellota se quedó con el primer clásico de la “nueva normalidad” hípica. Y merecidamente.