En una carrera espectacular, la hija de Key Deputy superó por la cabeza a su rival, en la recta de Palermo

Espectáculo soberbio el que ofrecieron Genovesa Key (Key Deputy) y Queen Liz (Lizard Island) al cabo del Clásico Venezuela (1000 m, arena), la prueba más importante de este viernes en el Hipódromo Argentino de Palermo.

En un mano a mano para el infarto y que se extendió prácticamente de los 500 metros al disco, fue finalmente la potranca la que pudo imponerse, torciéndole el brazo a la experiencia de la favorita para cruzar el disco con la cabeza a su favor mientras Mi Predilecta Key (Key Deputy) completaba la trifecta, a 3 cuerpos.

Reservada de El Alfalfar, Genovesa Key aprovechó al máximo esos 4 1/2 kilos que establecía de diferencia con Queen Liz dada la escala de peso por edad, ratificando que todo lo que había mostrado hasta ahora lejos estaba de ser una casualidad.

Atendida por Diego Peña, la potranca recibió una conducción a puro rigor por parte de Altair Domingos, que no pudo “amansarse” nunca en su trabajo, pues José da Silva, que montó a Queen Liz, es otro de esos jinetes que lo dan todo en los finales.

Del lado del debe quedaron Sugarreta (Sebi Halo) y Smeraldina (Sidney’s Candy), quinta y última respectivamente, la primera sin responder a su previa conquista en el Clásico Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (G3), y la restante volviendo a llegar lejos.

Ahora con un récord de 4 triunfos y 2 segundos en sólo 6 gestiones, Genovesa Key responde a una de las familias maternas que mejores resultados le han dado desde siempre a la familia Camogli. La Toscana Cat (Easing Along), su madre, ganó el Carlos Casares (G2) a los 2 años y es hermana entera del G1 Compasivo Cat y de la placé clásica Zamba Cat, que luego produjo a Chalchalero Key (Key Deputy). Tristeza Cat (Easing Along), Llorón Cat (Easing Along), Todo Tango Key (Key Deputy) y Villero Cat (Easing Along), tiene el mismo pedigree materno.