El hijo de Qué Vida Buena mostró una atropella fuertísima para alcanzar cerca de la meta al favorito y batirlo por medio cuerpo

Había quedado lejos temprano Que Ta Gueno, pero cuando esa mole de 544 kilos tomó velocidad de los 300 metros al disco, su atropellada fue incontrolable. Dándole continuidad al gran momento que venía mostrando en lo condicional, a los 6 años se dio el gusto de ingresar con “la pata derecha” al terreno mejor rentado para quedarse con el Handicap Con Brío (1000 m, arena normal), la prueba más importante de la flojita jornada del lunes en el Hipódromo Argentino de Palermo.

Cargando intermedios 62 kilos, el hijo del generoso Qué Vida Buena y Tapia (Slew Gin Fizz) descontó cerca de la verja para cortar casi sobre el disco el vuelo del favorito Mississippi (Sabayón), que tuvo que soportar el elevado pero merecido topweight de 62 kilos.

Había sido el pampeano el que dominó unos metros antes, después de dar cuenta de la puntera Urban Lady (Stratetic Prince, 58), que temprano había sacado buenas diferencias, marcado de cerca por Dale Gaucho (Endorsement, 57). Pero cuando arrancó Que Ta Gueno fue para no detenerse más y alcanzar el objetivo.

Hubo medio largo en la meta del ganador sobre su escolta, con Urban Lady llegando tercer a 2 1/2 cuerpos más, conformando la trifecta entre los 3 ejemplares más jugados del grupo y todo en la buena marca de 55s76/100.

Criado por el Haras La Corona, defensor de la caballeriza May-Clau y preparado por Gustavo Véliz, Que Ta Gueno llevó en sus riendas a Facundo Coria, que ya había corrido en varias oportunidades a Mississippi, con lo que tenía clarísimo el nivel de adversario con el que se enfrentaba.

El ganador es un verdadero canto a la regularidad, pues al cabo de 20 performances, de los 3 a los 6 años, nunca se cayó del quinto lugar, cosechando hasta ahora 7 primeros, igual número de segundos, 4 terceros y 2 quintos, con premios por 3.392.700 pesos, corriendo 18 veces sobre 1000 metros y las dos restante sobre 1100.

Que Ta Gueno pudo con Mississippi y llegó al mejor festejo de su campaña, soñando con seguir creciendo entre los velocistas e ilusionándose con llegar a los clásicos porque, como dicen, más vale tarde que nunca…