El hijo de Qué Vida Buena respondió a su favoritismo superando por medio cuerpo a Humor Sabatino en el Clásico Aristophanes

Cuando Qué Ta Güeno toma velocidad es imparable, y en el inusual jueves del Hipódromo Argentino de Palermo al que le tocó sufrir la tremenda atropellada del grandote del Stud May-Clau fue a Humor Sabatino (Sabayón), que debió conformarse con escoltar desde medio cuerpo al enorme favorito (enorme en todo sentido…).

Tremendo es el andar del hijo de Qué Vida Buena, que sumó su cuarto triunfo consecutivo después de pagar una reprise con el mejor de los sucesos, ratificando su enorme potencia en la recta y alimentando expectativas de poder seguir trepando en la dificultad.

Con Facundo Coria en las riendas, Qué Ta Güeno dejó que la ligerísima Vida Amorosa (Safety Check) y Humor Sabatino se desgastaran peleando al frente, cargó desde los 400 metros y en la cuadra final pasó de largo, deteniendo el reloj al cabo de 55s46/100, una marca más que aceptable para una cancha que estaba bastante brava.

A 2 1/2 cuerpos, el interminable Expressive Smart (Expressive Halo) sumó otro arrime jerárquico quedando tercero, medio largo por delante de Artwork (Orpen) y con Vida Amorosa llegando quinta a 1 cuerpo más, mientras el resto iba llegando en fila india.

Al cuidado de Gustavo Raúl Véliz y criado por el Haras La Corona, Qué Ta Güeno tiene por madre a Tapia (Slew Gin Fizz) sin otra cría que haya podido ganar y que pertenece a una vieja y casi desactivada familia del Haras La Irenita, la de los fondistas El Aventurado (Cipayo), El Aventurero (Cipayo) y El Esgrimista (Cipayo), entre otros.

Para Qué Ta Güeno fue su undécima conquista en 26 presentaciones y segunda anivel clásico, elevando sus ganancias hasta los 11.107.700 pesos.