Complicado por lesiones recurrentes, y recuperado por el equipo de Fabián David, se impuso claramente en el Handicap Vitelio

Parece que el corazón de Racing Craf (58 kg.) todo lo puede. Detrás de su mundo de lesiones hay un caballo de cualidades notables, que si hoy corre 1000 ó 1200 metros es pura y exclusivamente porque su físico no le permite demasiado más, pero que, si pudiera, brillaría en cualquier distancia.

Siempre merecedor de elevado concepto, desde sus tiempos como reservado del Haras Firmamento, su criador, el tordillo volvió a brillar este lunes sobre la recta de arena del Hipódromo Argentino de Palermo, quedándose claramente con el Handicap Vitelio (1000 m), la primera de las dos pruebas centrales que acompañaron a otra reunión de nivel flojo en general, pero juego alto, el cóctel perfecto y soñado por los el centro (y por todos), embarcado ya hace tiempo en pagar poco de premio pero conseguir apuestas suculentas, lastimando las finanzas de la hípica en general, pero conservando las propias, aunque digan lo contrario.

Tras llevarse una condicional sobre 12 cuadras, el hijo de Mastercraftsman mostró su capacidad de menor a mayor, saliendo algo despacio de los partidores, pero tomando velocidad a medida que los metros fueron pasando para ya desde la mitad del corrido mostrándose en la zona de la punta, despachando a Locutor Uriona (Mister Tin, 56) desde los 150 metros para vencerlo finalmente por 1 1/2 cuerpo, con In a Flash (Endorsement, 56) en tercera posición a otros 4 largos, todo tras 55s clavados en una pista no precisamente voladora.

Juan Cruz Villagra fue el encargado de conducir con su efectividad acostumbrada a Racing Craf, cuyo presente y recuperación fueron fruto del trabajo del entrenador Fabián David y todo su equipo, representado en esta ocasión por Nahuel David. De un caballo retirado y prospecto de padrillo, lograron no sólo devolverlo a las pistas, sino también hacerlo lucirse, incluso, sin saber todavía hasta dónde será capaz de llegar, siempre apoyado en su clase enorme.