Tras finalizar segunda debutando, Filadelfia Fever, el calco genético de la campeona se impuso en el Clásico Juan Amoroso (1000 m, arena) del sábado en Maroñas, con las mismas conexiones

MONTEVIDEO, Uruguay (Especial para Turf Diario).- Hace unos días el equipo del Stud Uruimporta sufría una noticia de esas que jamás se quieren escuchar: Girona Fever, su gran campeona, se lesionaba y era retirada de las pistas. Pues bien, como para olvidar rápido el mal trago, este sábado Filadelfia Fever (Texas Fever), la propia hermana de la formidable velocista, llegó para tomar la posta en materia de alegrías y se quedó con el Clásico Juan Amoroso, corrido sobre el kilómetro de arena en el Hipódromo de Maroñas.

Uno de los precios máximos en remate de la historia del turf local, había llegado segunda en su debut y ahora encontró su revancha, pasando de largo en el cierre a la puntera Honey Moon (Brz-Sum of the Parts), que había sacado una cuadra adelante, para batirla por 4 cuerpos en 59s12/100, con Federico Píriz en sus riendas y presentada por Fredy González.

“Corrió bárbaro la potranca y es una gran alegría. La debutamos algo faltona, pero le saltaron sobre cañas, y sabíamos que era mucho más. Pero es nueva, está haciendo sus primeras armas y le tenemos gran concepto. Cuando la puntera se fue tan lejos me puse algo nervioso, pero por suerte la pudimos alcanzar”, contó Luis Herrera, propietario de Filadelfia Fever, tras el triunfo, feliz por tener una nueva esperanza grande.