El preparador ya tiene 24 boxes asignados en Maroñas y su partida hacia Montevideo sería después de la Polla; su palabra, las razones y el plan que se está gestando

Lo que a mediados de la última semana comenzó como un rumor tenue, fue creciendo a gran escala hasta confirmarse en las últimas horas: Roberto Pellegatta, uno de los grandes entrenadores del turf argentino, se radicará en breve en Uruguay para continuar con su pasión en el Hipódromo Nacional de Maroñas.

La novedad fue confirmada por el propio profesional a Turf Diario, quien contó: “Después de la Polla, para la que estoy poniendo a punto tres de mis potrillos, si todo sale bien, me voy a cuidar a Maroñas. Ya tengo asignado  un stud con 24 boxes y me acompañan, entre otros, Daniel Mautone, Alberto Stein, y los studs Juan Antonio y Don Nico, sin cerrarle la puerta a todos mis patrones que me me quieran seguir”.

Por supuesto, en Montevideo todo este inesperado movimiento causó una verdadera revolución y puede considerárselo como uno de los efectos colaterales de la pandemia que eran una fija ante la crisis por la que atraviesa la hípica en la Argentina pese a que se reinició la actividad en Palermo.

Maroñas, y el Uruguay en sí, han cobrado una relevancia inmensa en los últimos años, rodeados de una seriedad única en el ambiente con respecto al turf en sí, donde el Estado es una pata fundamental para el funcionamiento. 

Allí se recuerdan los pasos de Juan Carlos Maldotti y, más cerca en el tiempo, Juan J. Etchechoury, pero no había pasado hasta ahora que un entrenador consagrado aquí se instalara del otro lado del Río ya consagrado.

Sí fue mucho más común últimamente que desde Brasil llegaran cuidadores fuertes para cambiar de aires, como Ivo Pereira, en los inicios del nuevo Maroñas, o Antonio Cintra más aquí, destacando incluso un paso de Pedro Nickel Filho, ahora en el Campo 2 de San Isidro a cargo de la caballada de La Providencia.

Sobre cómo será el movimiento, dice Pellegatta: “En principio la idea es llevar 16 caballos de lo mejor que tengo, incluido Tetaze para ver si puede correr el Gran Premio José Pedro Ramírez (G1) en enero”, todo un golpe al corazón del turf argentino, que perdería al número uno de sus ejemplares destacados, el héroe del último Longines Latinoamericano (G1).

Ya sobre las razones de su partida, expone: “Aquí los premios son muy pobres y además sólo queda el Nacional, no hay más clásicos. San Isidro sigue en veremos y tengo caballos muy valiosos para correr por bolsas irrisorias. Tuve en su momento la oportunidad de irme a Dubai o a los Estados Unidos y las rechacé porque amo la Argentina, pero no puedo seguir con esta estructura; los costos no te dan y a muchos propietarios se les va a hacer cuesta arriba seguir.  Nosotros los entrenadores ya somos empresarios que tienen a cargo mucha gente y hoy es insostenible. Aquí la cosa está muy complicada no se puede correr por 90.000 pesos. Si la historia no cambia, por ahora lo veo mal; un box va a costar lo mismo que un cuarto puesto si entrás quinto, no lo pagás Hoy si ganás dos carreras te quedan 18000 pesos y no todos ganan esa cantidad la verdad es que no se cómo los cuidadores chicos van a seguir”.

Pellegatta se encuentra montando el operativo mudanza y también diagramando cómo mantendrá su caballeriza de Palermo, aunque ya tiene todo bastante claro: “Ahora veremos el tema de los trámites para trabajar allá y el costo de traslado de los caballos, pero la decisión esta tomada. Aquí quedarán Juan (Saldivia), que ya está bastante echo y Robertito, mi hijo, que también hace mucho está con el equipo. Yo vendré de vez en cuando, total es cerca, y cuando me canse me vuelvo”.

Consultado sobre si tiene también ofrecimientos de patrones uruguayos, explicó: “Por ahora no quiero tomar compromisos nuevos, pero ya hubo gente que me ofreció un contrato en dólares. Sin embargo, por ahora quiero estar tranquilo, más adelante veremos”.

Ya sobre el final de la charla, Roberto, con algo de nostalgia, finaliza: “Nadie tiene la culpa de esto, pero es la realidad que nos toca vivir. Las cosas están muy mal y me duele en el alma tomar esta decisión porque aquí tengo mis amigos y la familia, pero el turf es mi pasión y no puedo dejar de trabajar por eso; si en algún momento esto cambia pegaré la vuelta. De paso, que ahora viene el verano, aprovecho para descansar. Uruguay es muy tranquilo y con el tema de la pandemia es menos peligroso que Buenos Aires. Ya estoy grande para aventuras pero bueno, a la vez es un desafío”.

Simón Mitagstein

Diego Mitagstein