El jockey decidió no darle un metro de ventaja al tordillo y la apuesta redundó en un triunfo

LA PLATA.- Carrerón el Especial El Charlatán (1500 m, arena), la otra prueba por encima del nivel común que incluyó la jornada de este martes en el hipódromo local. Después de un mano a mano generoso, vibrante, el cordobés Fatherstone (56 kg.) se reencontró con el triunfo en los máximos venciendo por 1 1/2 cuerpo al tordillo Príncipe del Desierto (Consistent, 58), desprendiéndose en los 150 metros.

Con los colores de Calcolatore (Tawqeet), los del Stud Oye Tango, el hijo de Not For Sale cortó una extensa racha negativa, pues llevaba más de 2 años sin conseguir una foto en los circos principales, aunque sí lo había “disfrutado” en Mendoza, Córdoba y San Luis, en un trajinar por el interior del país y que lo devolvió al nivel que en un tiempos lo hizo generar ilusiones fuertes, incluso, llevándose el Handicap Martinet, en Palermo.

Ya “desde su pedigree” Fatherstone dio para soñar, siendo hermano entero del record horse y G1 Mystery Train, cuando todavía ni American Tattoo (Not for Sale) ni American Song (Stripes Song), sus otros dos hermanos ganadores de máxima escala, eran conocidos.

Hasta ayer, Fatherstone nunca había podido terminar adelante en la foto, pero se sacó el estigma. Mucho tuvo que ver la habilidad de Rodrigo Blanco para no dejar mover con libertad a Príncipe del Desierto, lo que le hubiera terminado costando. Incluso, el jinete arriesgó a jugarse en venir parciales bien movidos para una cancha complicadísima, pero a sabiendas de que era el carril para llegar al objetivo.

Ya con seis años bien entrados (aunque nació en noviembre), Fatherstone sigue sumando y acercando alegrías a sus propietarios y, quizás, como esos caballos que alcanzan su plenitud de veteranos, siga creciendo.