El hijo de Roman Ruler se quedó este viernes con el Clásico Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (L), en la arena pesada

La campaña del bueno de Roman Pleasure merecía un triunfo de los lindos, ese que por fin llegó en el lluvioso viernes del Hipódromo Argentino de Palermo, con el crédito de la caballeiza correntinaEl Remanso venciendo en el Clásico Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (L-1800 m, arena pesada), la carrera que completó el doblete jerárquico del día.

Con Brian Enrique en sus riendas y bajo escala de peso por edad, el hijo de Roman Ruler hizo todo muy sencillo ante los únicos 3 rivales que le salieron al cruce, viniendo al galopito detrás del puntero Quincy King (Fortify) hasta que su jockey se lo propuso para distanciarse con enorme solvencia en el derecho.

El de Nabta (Aspire) hizo de todo por tratar de alcanzarlo frente a las tribunas, pero Roman Pleasure terminó ganándole por 7 cuerpos en 1m49s96/100, un tiempo que no dice demasiado, aunque con una cancha que a esa altura ya era un chiquero. A 17 largos más, Bardalino (Incurable Optimist) capitalizó el cansancio del lider para capturar el tercer pueso por la cabeza.

Criado por el Haras Firmamento, Roman Pleasure debió superar varios temas físicos a lo largo de su trayectoria, esa en al que, por ejemplo, había animado de potrillo el Gran Premio Nacional (G1), o conseguido figuraciones como sus segundos en los clásicos El Virtuoso (G3), Carlos Gardel (L) y New Dandy.

Tras aquél buen segundo en el Gran Premio  Palermo, 3 semanas atrás, Roman Pleasure se dio el gusto de conseguir su mejor victoria, apoyado en la preparación de Gustavo Romero y en su clase que desafía cualquier circunstancia y se sobrepone ante sus medios.

Favorito en las apuestas, ahora Roman Pleasure puede decir que es ganador clásico. Y está muy bien.