Siempre incómodo, el campeón argentino terminó noveno a 10 cuerpos de Secret Ambition, un brillante ganador

Por Diego H. Mitagstein

Se había recorrido apenas unos metros de la Godolphin Mile (G2-1600 m arena, US$ 750.000) en Meydan, y ya se podía adivinar que al campeón argentino Roman Rosso le iba a costar mucho redondear una labor que lo hiciera peligroso en el final. Esa impresión inicial no cambió nunca y, superado por un ritmo de carrera no apto para sus características más de fondista, el hijo de Roman Ruler apenas logró terminar en la novena posición, a 10 cuerpos del veterano Secret Ambition, de 8 años.

Satish Seemar, preparador del alazán, había manifestado en la semana que el caballo estaba listo y en gran forma, pero los esfuerzo de Ryan Moore en sus riendas fueron estériles. Siempre estirado, sólo abandonó un poco la incomodidad en la recta final, pero ya con el agotamiento acumulado por ese comienzo complicado, el corazón le alcanzó para terminar dignamente, a 4 cuerpos de Golden Goal (Dark Angel), que fue segundo.

Adelante, como en otra carrera, hubo un nombre descollante en Secret Ambition, que justamente había terminado detrás de Roman Rosso cuando fue quinto en los 2000 metros del Al Maktoum Challenge Round 3, en condiciones mucho más favorables para nuestro representante.

De regreso en la distancia y la pista en que había vencido en el Firebreak Stakes (G3) de principios de febrero, el hijo de Exceed and Excel y Inner Secret (Singspiel) fue imparable, tomando más y más confianza a medida que pasaban los metros y desprendiéndose con muchísima solvencia en el derecho, resolviendo la historia tras 1m35s36/100.

“Toda la semana dije que en la Godolphin Mile no había un caballo con mayor experiencia que Secret Ambition en esta distancia. Ninguno merecía ganar más que él, al que fuimos viendo mejorar con el paso del tiempo. Trabajamos toda la temporada para estas cosa, y siempre es una felicidad tener un ganador en la noche más esperada”, comentó un satisfecho Satish Seemar.

Después de dedicarle la victoria al recientemente fallecido Sheikh Hamdan Bin Rashid Al Maktoum, Tadgh O’Shea, el jockey vencedor, expresó: “Soy sólo una pequeña parte de un equipo. Satish me dijo que Secret Ambition era el mejor caballo en la carrera y tuvo razón. Habíamos tratado en 2000 metros, pero no funcionó, esta es su distancia ideal”.