El jockey italiano logró dos triunfos, incluido el Prince of Wales’s Stakes con Crystal Ocean

El segundo día del mitin 2019 de Royal Ascot se movió al ritmo de Frankie Dettori. El italiano explotó su show a pleno en la tarde inglesa de carreras debajo de una cortina de agua. En la silla de Crystal Ocean (Sea the Stars) dio una lección de lo que significa ser un buen jockey para quedarse con el Prince of Wales’s Stakes (G1-1800 m, césped), la prueba más importante de la fecha, pero antes ya había hecho las delicias de un público que lo adora con la dos años Raffle Prize (Slade Power), vencedora en el Queen Mary Stakes (G2-1000 m, césped).

En el que representó el éxito número 80 para el entrenador Sir Michael Stoute en el célebre festival, Frankie apeló a todo su repertorio para permitir que el consistente Crystal Ocean llegara a esa victoria de máxima escala que le faltaba a su campaña. 

Con la chaquetilla de Evelyn de Rothschild, Dettori utilizó como si fuera propios los movimientos del pacemaker Hunting Horn (Camelot), lo dominó al llegar la recta final y remató bien temprano, obligando a que Ryan Moore debiera apurar la marcha con la favorita Magical (Galileo), compañera de equipo del puntero.

Por algún momento dio la sensación de que la yegua alcanzaría al caballo, pero Dettori apeló a toda su experiencia, fue hacia afuera y hacia adentro con una calidad única y evitó que el ataque surtiera efecto. Ya en la cuadra final, todo estaba definido y el zaino logró cruzar la meta con 1 1/4 cuerpos sobre su adversaria, con Waldgeist (Galileo) en tercero a otros 3 1/4 cuerpos.

Ahora con 62 triunfos en Royal Ascot, Dettori opinó sobre Crystal Ocean: “Sabía que llegaba muy bien a la distancia, por eso moví rápido y temprano, para aprovechar esa resistencia. Todo salió de acuerdo al plan que habíamos trazado. Fue maravilloso, porque apenas supe que Enable (Nathaniel) iría al Coral-Eclipse le dije al entrenador que estaría libre”.

Un ratito antes, el italiano había vencido en otra de las carreras importantes como el Queen Mary Stakes con Raffle Prize, evitando que el estadounidense Wesley Ward volviera a hacer hablar al mundo con su caballada, superando por la cabeza a Kimari (Munnings).

En esta competencia tomó parte Ickworth (Shamardal), hija de la yegua argentina Ishitaki (Intérprete), con la desgracia de negarse a correr tras salir caminando de las puertas.

La programación incluyó también el Queen’s Vase (G2-2200 m, césped), para 3 años, donde Dashing Willoughby (Nathaniel) evitó que Coolmore volviera a festejar al superar por medio largo a Barbados (Galileo). Por su parte, en el Duke of Cambridge Stakes (G2-1600 m, césped), para yeguas desde los 4 años, la gloria fue para Move Swiftly (Farhh), vencedora por sólo el pescuezo de Rawdaa (Teófilo), sin permitir que Dettori llegara al triplete.

La fecha se cerró con el Windsor Castle Stakes (L-1000 m, césped), para productos, donde Southern Hills le dio el primer festejo clásico al padrillo de primera generación Gleanegles, superando por medio cuerpo a Platinum Star (Lope de Vega), con Coolmore dejando atrás a Godolphin.