Dentro de una jornada de nivel bajísimo, y con la lluvia como probable gran protagonista, el feriado es porteño

Salvo por alguna que otra excepción, el programa de esta tarde en el Hipódromo de Palermo será de regular para abajo, una pena tratándose de un feriado anunciado hace tiempo y que, desde ese plano, no fue aprovechado por las autoridades para darle al público calidad.

Ya hace tiempo que los lunes porteños adoptaron un modo similar al de los miércoles de San Isidro (para copiarse lo malo, nada como el turf nacional), en un combo de premios bajos y recaudaciones altas perfecto, aunque en una elección que no compartimos en absoluto, ya que, en tiempos en que la hípica era más respetada desde adentro, ni se hubiera planteado pensar en estos términos. El combo se completa con las lluvias que se desataron en la mañana y que prometen continuar durante todo el día, como para que todo resulte todavía menos atractivo para los apostadores y propietarios.

El paso central será el Handicap Alfonso L. Salvati (1200 m, arena), en recuerdo de uno de los más grandes preparadores que se hayan conocido en el país y que involucrará caballos desde los 5 años gandores por un premio de 1.850.000 pesos, algo así como 1000 dólares en la mano.

La cuestión pinta como un duelo entre pesados, con Rudy Trugger (Cosmic Trigger) midiéndose ante el embalado Acteón (Angiolo, 60), con un El Escudo (Il Campione, 58) que viene creciendo y apuesta por seguir transitando ese camino.

Doble ganador del Clásico Ciudad de La Plata (G2), Rudy Trigger viene de llegar segundo en esa misma carrera, sucumbiendo ante la descomunal atropellada de Torino Kiin Ha (Señor Candy), que le sacó el hat-trick de las manos doblegándolo por 2 1/2 cuerpos. Por su parte, Acteón recupera confianza a pasos agigantados, tal como lo dejan en claro sus recientes conquistas en el Clásico Jorge A. Ricardo y en el Handicap Dancing Moss. El Escudo, por su parte, se agrandó en la chiquita de San Isidro venciendo consecutivamente en los handicaps Ahmad y Parlanchín, aunque ahora los kilos serán más y habrá que ver si puede manejarlos.

El ritmo al frente promete ser furioso y sin dudas el desarrollo jugará un papel fundamental en el resultado.