El hijo de Cosmic Trigger preparado por María Muñoz y que llevará a Francisco Leandro en sus riendas correrá el Riyadh Dirt Sprint (G3), sobre 1200 metros en la arena 

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Riyadh, Arabia Saudita)

RIYADH, Arabia Saudita.- Las ilusiones de María Muñoz y Francisco Leandro son grandes para esta tarde, en lo que será la actuación del potrillo argentino Rudy Trigger en el Riyadh Dirt Sprint (G3-1200 m, US$ 1.500.000 de bolsa). El equipo que se alzó el 19 de noviembre último con el Clásico Ciudad de La Plata (G2), en el Bosque, se reencontrará ahora en el lejano King Abdulaziz Race Track de esta ciudad, con un compromiso durísimo por delante.

El hijo de Cosmic Trigger, propiedad de las caballerizas Parque Patricios (utilizará sus colores rojo y blanco) y Etica, está en gran forma, y todos en su entorno coinciden que se aclimató bien. “Después de su carrera en Meydan lo vi siempre más grande, más lleno, mejor”, comentó en la semana el jockey Cristian Montoya, que lo varea desde su llegada a tierras de medio oriente.

Y ciertamente sus movimientos matinales en Riyadh han sido sólidos. Fue cuarto hace algunas semanas en Emiratos Arabes, corriendo más que bien, pues le daba muchos kilos a sus rivales, y Francisco Leandro tendrá la misión de tenerlo atento temprano para cumplir una partida rápida y poder ubicarse al frente o cerca. 

A Rudy Trigger le sobrarán rivales duros, y a la cabeza de esa lista aparece el japonés Copano Kicking, que regresa 12 meses después buscando el replay. Ya de 7 años, e hijo de Spring At Last y nacido en los Estados Unidos, se lo vio por última vez en acción a comienzos de octubre cuando fue tercero en el Tokyo Hal, una carrera menor. Claramente no ha sido el mismo desde su victoria en el Sprint de 2021, pero…

Preparado en Dubai, Switzerland (Speightstown) está hecho un potrillo pese a sus 8 años, y la prueba más evidente al respecto es su fresca conquista en el Burj Khalifa Al Garhoud Spriunt de Meydan, donde la temporada anterior sumó el Dubawi Stakes (G3).

Dancing Prince (Pas de Trois), otro japonés, cerró su 2021 quedándose con el Capella Stakes (G3) en Nakayama y será otro hueso duro de roer, al igual que Gladiator King (Curlin), escolta de Switzerland y que también llegará desde los Emiratos Arabes Unidos en pos de un triunfo que le sume, en su cartilla y en su cuenta bancaria.