Después de competir en un par de ocasiones ante los machos, la hija de Westow volvió a mostrarse ante las yeguas, y al triunfo; Asfaloth, crack

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- De vuelta frente a las de su género, Sagrario (Westow) demostró por qué quiso ganarse un lugar frente a los machos fondistas. La linda alazana de 4 años alcanzó la más importante victoria de su campaña venciendo con su característica atropellada en el Clásico César A. del Río Suito (G3-2000 m) y confirmó que puede tranquilamente empezar su reinado ante las yeguas areneras de Monterrico.

Tuvo en Edwin Talaverano al compañero ideal. El experimentado piloto supo tener una buena lectura de carrera y trajo de menos a más a la pupila de Agustín Vásquez para hacerla explotar en la recta final, allí cuando los parciales de Karmi (Timely Advice), inicialmente, gritaban la victoria y cuando los de Birdie Queen (USA- First Samurai) se ilusionaban con un triunfo importante más en la campaña de la linajuda nieta de Singspiel.

Pero Sagrario no estaba para perder. Su paso en los 400 finales fue arrollador por el centro de la pista, doblemente meritorio si tenemos en cuenta que el tren de carrera no fue tan intenso como para ver una arremetida tan fuerte. El mérito de la hija de Westow es que atropelló sin que nadie le abriera el camino, amparada en su indiscutible calidad y en que tuvo a un Talaverano que fue acercándola en momentos claves.

Birdie Queen, sorteando problemas fue la segunda en una gran actuación. Tal vez si el espacio entre la puntera La Fascinada (Arg-Grand Reward) y la favorita Mi Chica Bonita (USA-The Factor), por donde entró la pupila de Juan Suárez, no se hubiera estrechado tanto en los 350 metros y Chuan no se hubiera visto obligado a forzar el pase, el final habría sido mucho más emocionante.

Mucho más que el cuerpo de separación que se vio entre la ganadora y su escolta, dentro de una marca de 2m8s91/100, bastante bueno para la distancia, pero en una pista evidentemente liviana.

El podio, lejos, lo completó Karmi, que entrando a la recta pareció reverdecer laureles, pero que debió sentir los meses de ausencia. En todo caso, se cobró la revancha con Mi Chica Bonita -que la había adelantado en marzo-, que decepcionó notoriamente, pese a que la carrera se le mostró muy aparente como para verla lucir. Pero la pupila de Espinoza simplemente no estuvo en su día y decepcionó por completo.

Asfaloth, único

La hípica mundial está llena de caballos nobles. De guerreros purasangres que se supieron ganar el respeto y cariño del aficionado en base a su clase, calidad y corazón. A no dar una carrera por perdida. A decir presente, así la pizarra hiciera pensar que no estaría en la definición.

Asfaloth (Riviera Cocktail), sin duda, es uno de ellos. Héroe de mil y un batallas, logró este sábado el décimo quinto triunfo jerárquico de su campaña y fue el primero en hacer el ‘Hat Trick’ en el Comando Íntimo (1600 m, césped), la prueba que abría el doblete clásico en Monterrico y que recordaba a otro emblemático campeón como lo fue el pupilo del Stud El Castillo.

Fue una victoria a su estilo. Con entrega, con coraje, con pasión en recta final para darse por entero a la gloria. El caballo que mutó de color plata a color algodón apareció con su paso fuerte en las cuadras de la definición y terminó pasando de largo.

Favorito de la cátedra, y del público, Asfaloth volvió al césped y capitalizó un tren que se hizo intenso desde la partida. Hublot (Forty Tales) y Sr. Berlusconi (Timely Advice) impusieron un ritmo acelerado, con parciales de 22s43/100 y 22s44/100 para los dos primeros cuartos de milla que, en cualquier pista del mundo, tendría que pasar factura.

Y lo hizo. En la curva final, Hublot ya había renunciado a la prueba y Sr. Berlusconi entraba a la recta con una cara de agotado, pidiendo la meta a gritos. Y a medida que las patas se ponían tensas, el avance de los atropelladores, empezando por Asfaloth, fue más emocionante. Carlos Trujillo, quien parece encajar perfecto en ese binomio construido hace años con el tordillo, lo lanzó por el medio y le tiró al puntero toda su superioridad.

Sr. Berlusconi poco o nada pudo hacer. Asfaloth lo había dominado sin ningún tipo de resistencia y se encaminaba hacia la meta, en otra faena para el recuerdo. La foto registró ganando por 1 1/2 cuerpos y el reloj marcó 1m34s53/100, poco más de un segundo que su propio récord de pista en este mismo clásico hace tres años, cuando era mucho más joven. Detalles que hacen del triunfo algo más importante.

Superó a Greñas (Meal Penalty), la también valiente tordilla que descontó en zigzag en la última recta para ser la escolta de lujo de un vencedor de la clase del pupilo de Jorge Luis Salas. Y ellos por delante de Mazarín (Buenos Días), al que le faltó distancia para hacerse más peligroso, pero que ya quedó listo para reencontrarse con el triunfo.

Así ganó Asfaloth, derrochando la nobleza del guerrero, del buen caballo que ya cuenta 7 años y medio centenar de actuaciones en casi cuatro temporadas, la gran mayoría de presentaciones sin bajar del cuarto puesto. Una campaña notable para un caballo igual de especial.

Néstor Obregón Rossi

Diario El Crack