En un final entre hijos de Sebi Halo -y con 1-2-3 del Haras El Paraíso como criador-, el potrillo de S. de B. se tomó revancha de lo ocurrido en la clasificatoria

LA PLATA.- Dulce revancha la que se tomó Santos Davos en la final del Clásico Precoces (800 m, arena), la prueba más importante dentro de la jornada de este jueves en el Bosque. Después de caer por 5 cuerpos en la clasificatoria ante su hermano paterno Semiden, el hijo de Sebi Halo esta vez pudo alcanzarlo, en el final, es cierto, pero lo logró.

Con la experiencia extra de haber salido de perdedor entre ambas labores (con facilidad, dicho sea de paso), el potrillo preparado por Francisco Arreguy logró su objetivo cuando parecía casi una utopía, pues tras disparar adelante a poco de partir y sacar clarísimas ventajas al pisar la recta, Semiden dio la sensación de tornarse inalcanzable.

Claro, la cuadra final le pasó cara factura a su parcial inicial de 22s26/100 y hasta pareció que lo “tiraron de la cola”, pues se paró de golpe para permitir que un “vencido” Santos Davos pudiera alcanzarlo y sacarle medio cuerpo de ventaja casi en el mismo movimiento. A 1 1/2 largo más, Aldasoro (Angiolo), compañero de yunta del ganador, completó el podio y el 1-2-3 del Haras El Paraíso como criador.

La pericia y confianza del jockey Brian Enrique para no darse por vencido ni aún vencido también jugaron un rol fundamental en la victoria del hijo de Tanandava (Intérprete) que corre para el Stud S. de B. y cuyo tiempo fue de brillantes 45s26/100.