Buenas noticias desde el Stud Las Monjitas, donde adjudican la baja performance del invicto al estado pesado de la pista

Después de perder su invicto el sábado último terminando cuarto en el Clásico Southern Halo (G3) ganado por Tooru (Lizard Island), sobre el césped del Hipódromo de San Isidro, la muy buena noticia alrededor del récord-horse Satu es que quedó en perfecta forma física, por lo que en el Stud Las Monjitas ya hicieron borrón y cuenta nueva, apuntando hacia el siguiente objetivo: el Gran Premio Estrellas Mile (G1), del mes próximo, otra vez en el escenario del Jockey Club.

En charla con Turf Diario, Tomás Fernández Llanos, manager de la caballeriza propiedad de Camilo Bautista, comentó: “Creemos todos que la pista fue la causa de que no corriera lo que esperábamos. El ya había ganado en el césped pesado, pero lloviendo, y no es lo mismo. Estaba muy bien preparador, había tenido una pasada excelente y una partida final de 48s que nos llenó a todos. No hizo pie nunca, porque Adrián -Giannetti, el jockey- nos dijo que cuando largó se fue de cabeza y que antes de entrar al derecho también; que después no quiso ni pelear ni correr ni nada. Lo bueno es que no terminó ni agitado, ni con moco, ni con nada. Este martes galopó perfecto, como si no hubiera corrido. El plan era reprisar y ganar, obviamente, pero a veces se dan así las cosas”.

En el Southern Halo Satu cumplió su primera actuación para el Stud Las Monjitas y bajo la preparación de Carlos D. Etchechoury, tras ser adquirido por esa divisa después de su espectacular victoria en tiempo récord en el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1), en diciembre.

“El plan no cambia y encararemos el Gran Premio Estrellas Mile, como estaba previsto. Para nosotros fue la cancha, y esperamos tener mejor suerte la próxima y esta tarde con Natan y su vuelta”, completó Tomás, esperanzado en que Satu recupere la buena senda el mes próximo y en que el ganador del Jockey Club (G1) de 2022 les regale una sonrisa en el Clásico Macon (L) de San Isidro.

Superada la reprise, y, por fortuna, sin problemas físicos de por medio, habrá que esperar algunas semanas para volver a ver en acción a Satu, ojalá, tan espectacular como siempre.