Se retira Gary Stevens, un crack inolvidable

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Recién se fue y ya todos comenzaron a extrañarlo. Gary Stevens, el jockey genial, la persona querida, anunció su tercer y definitivo retiro de la actividad que lo llevó a la gloria, habiendo transitado una trayectoria repleta de copas soñadas.

Hombre de clase, trabajador; jockey de los “finos”, sufrió un accidente el sábado en Del Mar que le ocasionó una lesión en la columna y, tras escuchar los consejos de los médicos y conocer que una caída a futuro podría traerle el peor de los pronósticos, eligió tomar el camino del adios.

“El lunes vi el estudio y hay un problema en la vértebra C4. El doctor James Tibone no dijo nada, sólo que estaba terminada mi carrera. No habrá ya posibilidad de ninguna vuelta, esta vez”, contó el jockey de 55 años al Daily Racing Form, medio que dio la primicia.

Stevens, que había regresado a la fusta tras sendos reemplazos de cadera y rodilla, agregó: “Ya estaba llegando el momento de todas formas. Ahora llegará el tiempo de empezar a perseguir otros objetivos, pero le agradezco a Dios que no estoy en una silla de ruedas”.

Ganador de 5187 carreras, incluídos 3 Kentucky Derby (G1) (con Winning Colors, Thunder Guch y Silver Charm, en 1988, 1995 y 1997, respectivamente, y 11 pruebas de la Breeders’ Cup, Stevens también se impuso tres veces en el Preakness Stakes (G1) y en el Belmont Stakes (G1), además de vencer en un record de 9 oportunidades en el Santa Anita Derby (G1). El jockey fue premiado con el Eclipse Award en 1998 e ingresó al Salón de la Fama en 1997.

Stevens ganó su primera carrera durante 1979 en Les Bois Park, el hipódromo de su Idaho natal, y tomó importancia una vez que se alzó con las estadísticas de 1983 y 1984 en Longacres, Washington. Ese suceso precipitó que desde 1984 se radicara definitivamente en California, donde fue parte importantísima del circuito hasta ahora.El profesional tuvo breves pasos por Kentucky y Arkansas, así como también en Hong Kong y Francia.

También actor, pues resulta inolvidable su paso por la celebrada Seabiscuits, donde personificó a George Woolf, fue uno de los jinetes que integró también el elenco de la serie “Luck”.

Gary Stevens montó innumerables cracks, entre ellos al argentino Gentlemen (Robin des Bois). Beholder (Henny Hughes), Singspiel (In the Wings), Da Hoss (Gone West), Serena’s Song (Rahy), Mucho Macho Man (Macho Uno), Silverbulletday (Silver Deputy), Rock Hard Ten (Kris S.), Victory Gallop (Cryptoclearance), Fantastic Light (Rahy) y los mencionados Winning Colors, Thunder Gulch y Silver Charm fueron algunos de los mejores caballos que llevaron al jockey a convertirse en uno de los más grandes de todos los tiempos.

Gary Stevens forjó su campaña a base de talento, pero también de ser un ejemplo para los más jóvenes y de ser un personaje querible y querido. Su clase para montar un sangre pura de carrera la va a extrañar el mundo entero, pero nos quedará a todos esa satisfacción de haberlo podido disfrutar por tantos años dando clase desde la cruz de un campeón…

Diego H. Mitagstein