El hijo de Sebi Halo se cruza con Rey Rocco, Scotch and Soda, Ala Rye y Fantastic Planet, entre otros, en la milla del Halo Holiday

LA PLATA.- Imperdible aparece el Especial Halo Holiday, la carrera más importante que tendrá la jornada de esta tarde en el Bosque y que sobre 1600 metros medirá caballos desde los 5 años con 3 o más triunfos en su haber.

Si bien arrancará desde la puerta más externa, la ocasión parece ideal como para que Sean Halo ratifique la espectacular victoria que viene de conseguir en el Handicap Silfo sobre la arena de Palermo, cuando pese a largar mal y doblar el codo muy abierto, pasó de largo en el final para batir por 2 1/2 cuerpos a Grosso Amor (Cosmic Trigger), reprisando.

Otra vez a cargo de Nahuel Orlandi (h.), aunque es presentado por Francisco Arreguy, el hijo de Sebi Halo cargará 58 kilos, uno de los pesos más elevados del grupo.

Rival de mucho riesgo es el agrandado Rey Rocco (Suggestive Boy, 56), que disfruta de una temporada de alto vuelo, habiendo conseguido ya 5 victorias, incluído el Handicap Servicio Veterinario del Hipódromo de Palermo. Tras esa gestión fue tercero en el Clásico General José de San Martín (G3) y ocupó el mismo lugar ante el candidato en el Handicap Silfo.

Scotch and Soda (Luhuk, 58) no está rindiendo como en sus mejores tardes, pero se lo reconoce un muy buen caballo que es capaz de recomponer su imagen sin aviso previo, similar concepto al de Sidney Lima (Sidney’s Candy, 54).

Ganador de grado, Sabbioni (Easing Along, 54) viene arrimando en el plano condicional y ahora sube nuevamente de nivel, mientras que Ala Rye (Catcher In the Rye) viene de un aceptable tercer lugar en el Clásico Hipódromo de La Plata (G3) y la ilusión es continuar por el bien camino.

La sorpresa la puede dar tranquilamente Fantastic Planet (Heliostatic, 58), que vuelve al ruedo después de 209 días de ausencia buscando mostrar las razones por las que supo ganar los clásicos Japón (L) y Urbano de Iriondo (L), este último, en dos ocasiones.

Por dentro arrancará Sell Side (Sebi Halo, 54), que va liviano y viene de sumar en el plano condicional, aunque, de ocurrir, su victoria resultaría una sorpresa para la mayoría.