El hijo de Sebi Halo se enfrenta con Evo Revoltoso, City Wonder, Super Maipo, Fiolo Boss, Western Camp, y siguen las firmas…

LA PLATA.- Será una reunión bien atractiva la de esta tarde en el Bosque, con una triple tanda jerárquica que estará acompañada por varias condicionales para seguir de cerca. El grupo de carreras por encima del nivel común tendrá su arranque con un apasionante Clásico Oswaldo Aranha (L-1600 m, arena), para potrillos desde los 3 años y que nucleó un interesante lote de 8 participantes.

Sobran las cartas, con Sean Halo como máxima referencia. El hijo de Sebi Halo es de esos caballos que casi siempre hacen las cosas bien, y llega a este compromiso habiendo vencido en 3 de sus 4 más recientes apariciones, seguidilla que incluyó el Handicap Silfo, en Palermo, y los especiales Halo Holiday y Mister Tín aquí, cortándose únicamente en el Gran Premio San Isidro (G1), cuando llegó a solo 7 1/4 cuerpos de Bamb Craf (Mastercraftsman). Múltiple ganador clásico, Sean Halo volverá a ser presentado por Nahuel Orlandi (h.), que renovó su patente tras haber renunciado a ella por desacuerdos con la gestión anterior en la Administración platense.

Al cruce le sale el bravísimo Evo Revoltoso (Evocado), puntero peligroso y que atraviesa por una muy positiva etapa. Tras dar el golpe llevándose el Clásico Jockey Club de Venezuela (L), ratificó su momento quedando tercero de Don Empeño (Exchange Rate) en el Gran Premio Joaquín V. González (G1), datos que magnifican su peligrosidad.

Por el uno arrancará City Wonder (Grand Reward), de reciente rentrée con éxito en una condicional y ganador del mencionado González en su versión de 2018. Ya con 8 años, parece listo para seguir dando pelea en el plano más importante, y, se sabe, calidad le sobra.

Enrique Martín Ferro viajará desde el Campo 2 de San Isidro con el ascendente Super Maipo (Super Saver), fresco héroe local en el Handicap Haras Pozo de Luna y que seguro no saldrá mal parado de este baile bastante más bravo. Lo propio hará desde Palermo Roberto Pellegatta con el 3 años Fiolo Boss (Holy Boss), que vuelve a la arena después de una anodina labor en el Clásico Embrujo (L) sobre el césped de San Isidro, cuando llegó quinto a 3 cuerpos de Tooru (Lizard Island).

Y por allí andará también el potrillo Western Camp )(Orpen), por la reivindicación y habiendo vencido en el Clásico Prince, a fines de septiembre.