En sus 4 primeras generaciones había producido en el país 5 titulares de black-type, pero su camada nacida en 2019 llevó ese número a 10, encabezados por Natan, reciente ganador del Jockey Club

Por Diego H. Mitagstein

Desde que sus primeras crías llegaron a las pistas, allá por finales de 2018, Señor Candy siempre fue un padrillo bien considerado, quizás por encima de lo que los números podían sugerir, pero apoyándose en las escasas oportunidades iniciales que había tenido y en su buen arranque, allí donde “los que saben” encuentran lo que a primera vista no se divisa.

De buena campaña en el país, aunque no descollante (su salud nunca lo ayudó demasiado…), pero genética y físico excelentes, el hijo de Candy Ride (Ride the Rails) y la G1 Toda Una Dama (Cipayo) tuvo apenas 32 productos en aquella camada inicial, nacida en 2015, y de la que surgieron el G1 El DT y los buenos de Zapeada y Candy Cash, entre otros. 

Fue el ya desaparecido Haras de La Pomme, para el que compitió, el que se la jugó por desarrollarlo como reproductor, con el apoyo de algunos otros criadores bajo un sistema donde, a cambio de presentarle un número determinado de yeguas por temporadas, los inversores podían hacerse de acciones, tal como en su momento comenzó la historia del hoy consagrado Equal Stripes (Candy Stripes).

Muchos de quienes dieron el sí en el comienzo abandonaron por el camino e incumplieron el acuerdo, y así Señor Candy tuvo que poner todo su talento y generosidad para sobresalir… Pero, cuando los caballos dan, el resto es mucho más sencillo.

Hasta 2021, el alazán había producido 5 ganadores clásicos en nuestro país, pero su generación 2019 lo termina de consagrar ahora como un ejemplar importante, mejorador, encontrando el sábado último con la victoria de Natan en el Gran Premio Jockey Club (G1) un brillo único y máximo. Como será su explosión este año que entre sus ahora productos de 3 años hay 5 ganadores clásicos, con lo que su total se duplicó, una señal de que la historia, de aquí para adelante, sólo debería mejorar.

Tras sus segundos lugares en los grandes premios Gran Criterium (G1), Estrellas Juvenile (G1) y Polla de Potrillos (G1), el zaino de Las Monjitas trepó a los primeros planos tras el sonado distanciamiento de El Musical (Il Campione), sumándose así a Señora Colega, ganadora del Eliseo Ramírez (G2); Torino Kiin Ha, vencedor en el Isidoro Aramburu (G3) platense; Señor Artista, dueño del General Lavalle (G3) y del Guillermo Paats (L); y Swiss Candy, que se impuso en el Asociación Cooperativa de Criadores Limitada SPC (L).

Desde 2021 Señor Candy quedó radicado en el Haras Carampangue, donde recibió más yeguas que en ninguna de las temporadas anteriores: 111. El máximo lo había tenido en 2018, con 100, la generación que sobresale por estos días, para luego cubrir 91 y 81, respectivamente, casi que duplicando los números anteriores.

Uno de los pocos refugios cercanos del inolvidable e irrepetible Cipayo (Lacydon), y con Candy Ride como padre, Señor Candy anda por los 15 años, atravesando su madurez, y viene afianzándose entre los reproductores principales del país, con 134 de sus crías que ya debutaron y 91 (67,9 por ciento) ya son ganadoras, en un alto índice de eficiencia.

Con más y mejores yeguas en su book, para el caballo por el que el Haras de La Pomme y la familia Liberman se la jugó, todo parece indicar un camino de mayor lucidez a futuro del que alcanzó hasta ahora. A pura generosidad, como desde el día uno…

Natan, ganador del Gran Premio Jockey Club 2022 e hijo de Señor Candy / JUAN I. BOZZELLO