El hijo de Fortify, preparado por el hombre que por tantos años fue “socio” del Rubio, se llevó el clásico del jueves

Que un caballo preparado por Roberto Bullrich haya ganado este jueves en el Hipódromo Argentino de Palermo el Clásico Jorge Valdivieso (1200 m, arena), no pudo ser otra cosa que un romántico guiño del destino. Cuidador y jockey pasaron a la historia juntos, allá por 1996, cuando con Refinado Tom (Shy Tom) como denominador común se alzaron con la Triple Corona.

Ahora Coco levantó la copa de la carrera homenaje a su amigo, a su socio de muchos años y muchas aventuras, con Seteado Joy que, para agregarle todavía más coincidencias a la historia, nació en el Haras La Biznaga, la cabaña donde se crió y para la que corrió el crack alazán, y a la que Bullrich y Valdi representaron por tantos años.

Titular del Gran Premio Estrellas Juvenile (G1) de la última temporada, el zaino del Stud Triunvirato transitó sin demasiadas alegrías las pistas durante más de un año, pero cuando se decidió bajarlo a los 1200 metros, por fin pudo reencontrarse con los triunfos. Ahora, otra vez en los seis furlongs, ratificó que está otra vez en alza, guapeando de lo lindo para quedarse con el primer lugar.

Siempre bastante abierto y con Fabricio Barroso en sus riendas, Seteado Joy desbancó al puntero Silvido Fil (Filoso Emperor) al promediar el derecho y de allí en adelante aguantó a todos. Calidad  al por mayor debió poner el ganador para adelantarse por medio pescuezo, cabeza y cabeza a Despacito (Sabayón), Aymaraes (Angiolo) y Martell (Ilusor), que en ese orden completaron la cuatrifecta, todo tras muy buenos 1m10s16/100.

Hijo de Fortify, Seteado Joy tiene por madre a la gradual Stormy Sexology (Bernstein), que en manos de Coco se llevó los clásicos Fernández Guerrico (G2) y General Las Heras (G3) y que además es hermana entera del G1 en Uruguay Storm Ultralight y materna de Thunder Sexy (Thunder Gulch), que luego produciría al G2 Sereno Inc (Include) -otro Coco Boy de Triunvirato- y a Pure Sexista (Pure Prize), dueña del Clásico Federico de Alvear (G2), también con “el grandote” supervisando su preparación. El hombre confía a pleno en la familia…