La hija de Le Blues vino estirada un buen rato, pero en la recta pasó de largo abierta para llevarse el Clásico About Today

LA PLATA.- Difícil parecía confiar en un resultado positivo en el Clásico About Today (2000 m, arena) para Lágrimas y Sonrisas allá por los 1000 metros, cuando se estiró feo y obligó a Francisco Leandro, su jockey, a empujarla con alma y vida.

Pero cuando agarró ritmo, la yegua de Comalal se armó, pisó la recta y cargó imparable para reencontrarse con la victoria y convertirse en la figura del martes platense, aprovechando al máximo los livianos 53 1/2 kilos que cargó -por escala le corresondían 50 1/2- y la ausencia de He’s a Rockstar (Endorsement), que en la previa aparecía como el principal candidato.

Heroína en el Gran Premio Selección de Potrancas (G1) de la última temporada aquí, la hija de Le Blues galopa y galopa, disfruta de los metros, y es en ese ámbito donde se hace sentir, más allá de que venía de dos gestiones poco convincentes, fallando en el Gran Premio Nacional (G1) de Palermo y quedando en un anodino cuarto puesto al cabo del Clásico Los Criadores (G2), de regreso a esta cancha.

Pero año nuevo, vida nueva para Lágrimas y Sonrisas que respondió finalmente a su favoritismo dando cuenta por 2 cuerpos del puntero Super Cocktail (Super Saver), valiente para moverse a la descubierta con ritmo parejo y cargando 6 1/2 kilos más que la ganadora. A 4 largos más, Edification (Il Campione) completó una trifecta predecible, todo tras 2m6s73/100, marca que dice poco, por cierto.

Atendida por Carlos Cardón en el Campo 2 de San Isidro, Lágrimas y Sonrisas abrió el doblete jerárquico del Haras El Paraíso en la tarde platense, ya que luego Ambar Rose (Angiolo) se quedaría con el Especial Niguá.

En Syracuse (Sebi Halo), y parte de una vieja familia galopadora del entrañable Haras Argentino que llegó a El Paraiso a través de la placé de G3 Algaba (Major Gundry), Lágrimas y Sonrisas volvió a mostrar sus cualidades para las pruebas de fondo y retomó impulso, como para pensar que, madurando, puede aspirar a seguir dando la nota, incluso, pensando en clásicos de San Isidro o Palermo, pues la categoría perdió por ventas varias de sus figuras.