Hijo del formidable Gun Runner, ganó el Risen Star Stakes (G2) en el fangal de Fair Grounds y luce como candidato hacia las rosas

NEW ORLEANS, Louisiana (Especial para Turf Diario).- Gastar fortunas en un remate por un potrillo nunca es garantía de nada en el maravilloso mundo del turf. El elegido puede tener el mejor pedigree, la mejor conformación y el mejor respaldo de profesionales, pero de ahí a ganar hay un largo trecho.

Pero, claro, siempre hay excepciones y productos que costaron caro se lucen e ilusionan, como el caso de Sierra Leone, un nieto paterno del crack argentino Candy Ride a través de su formidable hijo Gun Runner y que el sábado último en Fair Grounds sacó patente de candidato hacia el Kentucky Derby.

El zaino por el que se pagaron 2.300.000 dólares en las ventas de Fasig-Tipon Agosto de 2022 fue imparable en el final para alcanzar y dominar por medio cuerpo a Track Phantom (Quality Road) y llevarse el Risen Star Stakes (G3-1800 m, arena, US$ 400.000 de bolsa), sobre un fangal.

Con Tyler Gaffalione en sus riendas, y preparado por Chad Brown, Sierra Leone llegaba a este duro compromiso con apenas 2 carreras como experiencia, tras ganar debutando en Aqueduct en noviembre y secundar a Dornoch (Good Magic) en el Remsen Stakes (G2) de diciembre, en la misma pista.

“Dadas las condiciones de la pista, el paso lento y que no corría desde hace algunas semanas, creo que mostró muchísimas cualidades para ganarle a un rival que estaba mucho más en forma y que no tuvo que viajar. Me probó muchas cosas esta tarde”, contó Brown tras la gran victoria de su potrillo, que tendría su preparatorio para el inicio de la Triple Corona en el Toyota Blue Grass (G2) de Keeneland.

También en la ruta hacia el Kentucky Derby, pero en Sunland Park y el domingo, se disputó el Sunland Park Derby (G3-1700 m, arena, US$ 400.000), donde Stronghold (Ghostzapper) dio un salto de calidad a su campaña para vencer por 2 1/2 cuerpos a Alotaluck (Sir Prancealot), en un tiempo de 1m42s64/100.

Del escuadrón de Philip D’Amato, el potrillo llevó en sus riendas al italiano Antonio Fresu, que ahora sueña con correr la gran carrera de Churchill Downs a poco de haberse radicado en los Estados Unidos.