Oasis Boy (foto), Auto Bahn, Pacholli y Rock Walk volvieron a mostrarse este jueves en la arena de Meydan, con movimientos sólidos

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Dubai, Emiratos Árabes Unidos)

DUBAI, Emiratos Arabes Unidos (De un enviado especial).- Todos saben que la misión para los 4 caballos sudamericanos que serán parte de la serie de la Dubai World Cup (G1) el sábado próximo en Meydan no será nada sencilla. Sin embargo, con sus movimientos matinales cada uno de ellos alienta expectativas como para tener esperanza de verlos correr bien; de ahí para arriba, lo que llegue, mejor aún.

Los argentinos Oasis Boy (Asiatic Boy) y Auto Bahn (Asiatic Boy) y los uruguayos Pacholli (Alcorano) y Rock Walk (T.H. Approval) volvieron a mostrarse este jueves para galopar en la cancha principal, todos con acción sólida y sin demasiadas exigencias, sólo para ir completando su preparación, pues el trabajo grande ya está hecho.

Físicamente se los ve fenómeno a todos, pero es realmente destacable lo bien que se repuso Oasis Boy después de fallar hace un mes en el Saudi Derby (G1) del King Abdulaziz Racecourse, en Arabia Saudita. Está mucho mejor, más fuerte, más lleno, más sólido en sus trabajos, con buen temperamento, dando la sensación de que borrará de plano aquella gestión y se empezará a parecer a aquél que ganó disparando el Clásico Miguel Cané (G2) de Palermo.

También Auto Bahn está fenómeno, y ya dejó en claro en sus dos salidas locales hasta el momento que tiene muchísimo más por dar, sobre todo a partir de la próxima temporada, cuando termine de crecer y con 4 años. Impresiona el tamaño del zaino, potente en su pecho y con unas patas que se parten. Hace todo bien y es, al menos desde los papeles, nuestra gran carta. 

Sobre Pacholli la coincidencia es general en quienes la conocen de Maroñas: desde que desembarcó en esta ciudad mejoró un montón, sumando kilos (unos 10 aproximadamente) y exhibiendo una clase llamativa. Sobre ella habrá que ver qué sucede después de la Godolphin Mile pues, aunque su nuevo dueño manifestó intenciones de que permanezca en la caballeriza de Antonio Cintra y Julio Olascoaga, habrá que ver para ceer.

Rock Ascot tiene una tabulada sólida y después de rendir en la Triple Corona de Maroñas y también en el Ramírez (G1), escoltando al Derby Winner argentino Ever Daddy (Daddy Long Legs), enfrenta un reto bravo, con el viaje de por medio. Hoy volvió a varear con firmeza y, como ocurre con sus socios, dan ganas de ver lo que es capaz de hacer…